Una jornada de fuertes incidentes se vive en las inmediaciones del Congreso mientras el Senado debate la ley de propiedad privada. Los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad se extendieron durante toda la tarde y la noche y dejaron un saldo de al menos once detenidos y tres agentes heridos.
Según confirmaron fuentes policiales, la Policía de la Ciudad detuvo a ocho personas y la Policía Federal a otras tres. En cuanto a los heridos, se trata de un prefecto atendido en el lugar y dos gendarmes, uno de ellos trasladado al Hospital Churruca por un piedrazo en la cabeza.
Los disturbios tuvieron varios focos. Manifestantes rompieron las ventanas de un patrullero, incendiaron contenedores de basura y destruyeron veredas en distintos puntos del centro porteño. La Policía de la Ciudad debió intervenir en al menos tres intersecciones para repeler las agresiones: Callao y Bartolomé Mitre, Callao y Corrientes, y Avenida de Mayo con 9 de Julio.
A lo largo de la tarde, los cruces se reavivaron en reiteradas ocasiones. En un principio, la Policía había logrado dispersar a los manifestantes con agua, gases y la ayuda de la lluvia intensa, pero los enfrentamientos se reanudaron una y otra vez. Grupos de manifestantes arrojaron piedras, botellas y otros proyectiles contra los agentes, e incluso prendieron fuego una bandera de Estados Unidos. Las fuerzas respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes, y en algunos momentos avanzaron a pie, en motos y con vehículos para despejar la zona.
Ya entrada la noche, un grupo regresó a la zona del Congreso y tiró parte del vallado, ante lo cual Prefectura respondió con gases lacrimógenos. También hubo corridas sobre la avenida de Mayo, donde las fuerzas cortaron el tránsito para desalojar a quienes permanecían en el lugar.


