La denuncia presentada por dos adolescentes de 13 y 14 años por un presunto secuestro mantuvo en vilo durante toda la noche del miércoles y la madrugada de este jueves a policías y funcionarios del Ministerio Público en Luján de Cuyo.
El caso se inició formalmente como una averiguación de paradero el domingo, pero con el correr de las horas comenzaron a surgir distintas hipótesis que complejizaron la investigación y llevaron a los pesquisas a analizar desde un conflicto entre familias hasta un posible trasfondo vinculado con la venta de drogas en el barrio donde viven los menores, donde no habrían faltado los mensajes extorsivos.
Fuentes policiales, judiciales y vecinales consultadas por El Sol coincidieron en que ninguna línea fue descartada y hasta el relato de los chicos continúa bajo análisis, debido a que no se descartaba hasta la teoría de una travesura.
Si bien ambos sostuvieron que fueron privados de la libertad durante más de dos días, los detectives también recibieron información que abrió otros escenarios y motivó la toma de múltiples declaraciones testimoniales.
De acuerdo con los primeros trabajos policiales, los chicos afirmaron que el domingo fueron interceptados cerca de la cancha del barrio Renacer del Plata, en Perdriel, cuando los hicieron subir por la fuerza a una camioneta Toyota blanca.
Según esa versión, les cubrieron la cabeza y permanecieron retenidos hasta la noche del martes en una propiedad ubicada detrás del microhospital de Luján. Agregaron que lograron escapar tras saltar un paredón y corrieron hasta sus domicilios para pedir ayuda.
Los familiares reaccionaron de inmediato y, tras escuchar lo ocurrido, se dirigieron hasta el domicilio de una familia señalada por los menores -conocidos como “Los Herrera” para exigir explicaciones, ya que aseguraban haber reconocido la camioneta mencionada en el relato.
La situación derivó en la intervención policial y en la inmediata comunicación con la Oficina Fiscal de Luján, desde donde se ordenó recibir declaración a los tutores y a los adolescentes, además de dar intervención al Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI).
Los efectivos de la Unidad Investigativa departamental también constataron que el chico de 14 años presentaba una escoriación en una mejilla, compatible con un corte superficial, además de un golpe en el rostro.
La adolescente, en tanto, tenía hematomas en el cuello y una lesión en una mano. También aseguró que habían intentado abusar de ella. Esas heridas fueron uno de los elementos que llevaron a los funcionarios judiciales a no descartar de plano la versión de los menores, mientras intentaban determinar cómo se produjeron y si guardan relación con los hechos denunciados.
Sin embargo, a medida que avanzaron las averiguaciones, comenzaron a aparecer versiones contrapuestas. Fuentes ligadas al expediente señalaron que algunos testimonios hablaban de una supuesta “travesura de novios” o de una ausencia voluntaria, mientras que otros apuntaban a viejos conflictos entre familias del barrio, con denuncias cruzadas y enfrentamientos previos.
También surgieron referencias a un posible contexto relacionado con la comercialización de estupefacientes, situación que es analizada con extrema cautela. Y para eso comenzaron a buscar si existían trabajos en curso o pesquisas abiertas sobre este tema.
En ese marco, durante las últimas horas también tomó estado público un mensaje difundido en Facebook en el que una persona acusó a una mujer de obligar a uno de los adolescentes a vender droga y de someterlo a malos tratos.
La publicación, además, hacía referencia al barrio Renacer del Plata y sostenía que personal conocía esa situación. Ante esto, incorporaron esa información para verificar su autenticidad y establecer si tiene algún vínculo con la denuncia presentada por los menores o si responde a otro conflicto ajeno a la causa.
Mensajes extorsivos
Controlada la situación, los adolescentes fueron asistidos por personal médico luego de ser encontrados y quedaron internados para una evaluación más profunda. El chico fue derivado a un hospital de Lavalle debido a las lesiones que presentaba -y por falta de cama-, mientras que la adolescente fue trasladada al hospital Humberto Notti, donde quedó alojada después de manifestar que durante el tiempo que permaneció cautiva, uno de los presuntos captores habría intentado abusar sexualmente de ella. Esa denuncia también quedó incorporada al expediente y será materia de investigación.
Fuentes consultadas por este diario señalaron que, durante las horas en que permanecieron desaparecidos, sus familias comenzaron a recibir mensajes extorsivos.
De acuerdo con esa información, les exigían inicialmente el pago de 100 mil pesos para liberarlos y, con el paso de las horas, redujeron el monto reclamado en nuevos contactos y montos de 10 mil y 20 mil pesos.
Como parte de la presentación realizada ante el Ministerio Público, los familiares entregaron capturas de pantalla de conversaciones de WhatsApp, audios, videos que eran utilizados como pruebas de vida, mensajes extorsivos y los números telefónicos desde donde se realizaron los contactos.
Todo ese material quedó incorporado a la instrucción y será sometido a distintas pericias para establecer su origen y autenticidad.
En paralelo, la familia señalada por los adolescentes como el lugar donde habrían permanecido privados de la libertad también quedó bajo la lupa.
Fuentes del caso indicaron que algunos de sus integrantes fueron denunciados “varias veces” por comercialización de estupefacientes en la zona, una línea que también forma parte del complejo escenario que intentan reconstruir.
La tensión en el barrio se incrementó durante la noche, cuando policías realizaron distintos procedimientos tras el hallazgo de los menores. Según confiaron fuentes vinculadas con el operativo, desde la propiedad sospechada se efectuaron disparos, lo que obligó a reforzar el despliegue de seguridad en el lugar.
Con ese escenario, personal de Investigaciones, efectivos de la jurisdicción y funcionarios del Ministerio Público trabajaron durante toda la madrugada recolectando pruebas, tomando declaraciones y reconstruyendo los movimientos de los adolescentes durante las horas en que permanecieron fuera de sus casas.
