Anabel Fernández Sagasti y el jefe de bloque de Fuerza Patria, José Mayans.

El arreglo entre La Libertad Avanza y Fuerza Patria en el Senado para que Anabel Fernández Sagasti no votara de forma remota durante la sesión de este jueves derivó en una fuerte reacción de dirigentes del kirchnerismo mendocino, con el foco puesto en la figura de Máximo Kirchner.

Ocurre que, al reanudarse la sesión que se encontraba en cuarto intermedio desde el pasado 19 de julio, el cuerpo decidió por votación a mano alzada girar el pedido a la Comisión de Asuntos Constitucionales, lo que le impide a Fernández Sagasti emitir su voto de manera remota en la jornada. La senadora mendocina cursa la semana 32 de embarazo y cuenta con prescripción médica que le impide trasladarse largas distancias. 

La particularidad que despertó enojo en las filas peronistas es que la votación a mano alzada contó con el apoyo de los compañeros de bloque de Fernández Sagasti, que apoyaron la decisión de no permitir que sesione virtualmente. Según trascendió -y El Sol pudo corroborarlo- la determinación responde a la idea de no sentar un precedente reglamentario para futuras sesiones, lo cual podría generar problemas tanto para el oficialismo como para la oposición.

Más allá de la discusión generada en las redes sociales entre la propia militancia peronista, quien se mostró furioso fue el diputado provincial Lucas Ilardo, quien en las últimas 48 horas defendió con uñas y dientes a la senadora. “Parece que se pusieron de acuerdo rápido Axel y Máximo para cagarse en una causa justa. Espero que tengan la misma rapidez para arreglar el quilombo en el que nos metieron. ¡Acá se acabaron las internas! ¡A celebrar peronistas!”, lanzó en sus redes, alineado al ala camporista, pero que en esta ocasión optó por cuestionar.

Y luego aseguró: “Hay que ser tan casta mental para no dejar votar a Anabel Fernández Sagasti en estas condiciones. Los de la Cámpora, los de Axel, los de los gobernadores son una reverenda casta o caca. Cómo quieran llamarse. Pero no son otra cosa.
De los otros uno no espera nada”.

“La única con dignidad en ese Senado fue la que peleó por un derecho.
Los demás dan lastima. Toditos. A esos hay que pedirle explicaciones. Y agradecerle a Anabel por dejar expuesta a la caca”
, dijo.

Por su parte, la ex diputada nacional Marisa Uceda, también del núcleo camporista, sostuvo en su cuenta de X: “Que difícil la batalla cuando no contás ni con los propios.
Anabel tendría que ser parte de esta sesión, pero la pequeñez parece que no es solo ajena
“.

Si bien Fernández Sagasti no emitió comentario, sí se pronunció al respecto su pareja, el periodista Cristian Cimminelli. “Habría que ver quién entregó el argumento y quién dio el volantazo. Para pensar. Lamentablemente a ella no la dejaron ni hablar en la sesión. Y en el recinto nadie habló por ella”, aseveró.