Un momento sacado del cine. Un hombre que fue echado de una cervecería en la ciudad de Campana, Buenos Aires, por molestar a otros clientes. No contento con la medida, tuvo una violentísima reacción que puso en peligro la vida de muchas personas.

El hecho ocurrió el sábado a la medianoche en un bar de esa localidad. Según medios locales, el sujeto estaba acosando y molestando a otras personas. Por eso, la dueña le pidió que se retirara.

Siempre me echan de todos lados“, dijo el hombre, pero como moderó su actitud, logró quedarse en la barra por al menos una hora más. Ya en ese momento, y a pesar de que estaba hablando con una chica, volvió a provocar a otros clientes, por lo que directamente dos personas le pidieron que pagara y se fuera.

Mientras salía hacia la puerta, se cruzó con otro cliente y lo amenazó. Luego, procedió a retirarse, ante la mirada del resto. La situación, que ya era incómoda, no terminó ahí. Ya en la calle, comenzó a darle patadas a una Renault Duster, propiedad del hombre con quien había discutido momentos antes. Tomó carrera y le dio una patada al vidrio principal, que estalló en pedazos y estuvo cerca de herir a una mujer.

Ya en esa instancia, la dueña del local había solicitado la presencia de la policía.

Fue en busca de su camioneta marca Nissan y en lugar de retirarse a su casa, hizo una maniobra y chocó el frente del bar a toda velocidad. Tampoco bastó con una sola vez: provocó otras dos colisiones.

Dio una vuelta a la manzana y volvió a chocar contra el frente, ante el estupor de todos. Volvió a dar la vuelta e impactó por una cuarta vez.

En el camino, también impactó contra otros vehículos que estaban estacionados.

Cerca de las dos, el hombre huyó debido a las sirenas de las patrullas.

Las cámaras de seguridad registraron la escena.

Con información de Campana Noticias.