Una argentina de 30 años fue detenida en el aeropuerto Haneda de Tokio luego de que las autoridades japonesas detectaran que llevaba cerca de un kilo de cocaína oculto en su aparato digestivo.
La mujer, identificada como Rosa Micaela Kipildor, había llegado a Japón desde el Reino Unido y viajaba sola. Durante un control de rutina, los agentes aduaneros advirtieron un comportamiento que consideraron sospechoso y decidieron someterla a una radiografía.

El estudio reveló que llevaba 101 cápsulas en el interior de su cuerpo. Los envoltorios, de unos 5,2 centímetros de largo, estaban confeccionados con una doble capa de plástico y caucho negro y tenían una forma similar a la de un capullo.
Según lo que revelaron las autoridades, la droga secuestrada tenía un valor estimado de US$152.160 en el mercado minorista japonés.
Qué declaró la argentina
Durante el interrogatorio realizado por la Policía Metropolitana de Tokio, Kipildor reconoció haber trasladado la cocaína y contó cómo se habría concretado la operación.
Además, medios japoneses como FNN, TBS News Dig y TV Asahi, la mujer aseguró que había conocido a otra mujer durante un festival en Argentina. Esa persona le habría ofrecido dinero para transportar la droga.

Siempre según su declaración, recibió la cocaína en Brasil, donde la ingirió antes de viajar. Por el traslado, le habían prometido un pago de US$7.000.
La Policía japonesa continuó con la investigación para determinar si la mujer actuó por cuenta propia o si formaba parte de una organización dedicada al tráfico de drogas desde Sudamérica hacia Asia.
Un antecedente con otra argentina
El caso recordó la detención de otra ciudadana argentina en Indonesia. En marzo de 2025, Eleonora Gracia, de 46 años, fue arrestada luego de ingresar al país con 324 gramos de cocaína ocultos en su cuerpo.
Según explicó en ese momento Rudy Ahmad Sudrajat, jefe de la agencia de narcóticos de Bali, la mujer había recibido la droga en México de parte de un hombre de origen británico y le habían prometido US$3.000 por concretar el traslado.
Gracia había llegado al aeropuerto internacional Ngurah Rai, en Bali, en un vuelo procedente de Dubái. Tras su detención, la Justicia de Indonesia la condenó a siete años de prisión.
Con información de Noticias Argentinas, Infobae y Clarin
