María Josefa Bonazza, la última víctima del derrumbe en Villa Gesell.

La única sobreviviente que quedaba del derrumbe del hotel Dubrovnik en Villa Gesell, finalmente falleció en un hospital de Balcarce luego de atravesar varias internaciones. 

María Josefa Bonazza tenía 79 años y, previo a su rescate, pasó alrededor de ocho horas atrapada bajo los escombros. Su cuadro no era grave y presentaba lesiones óseas en ambas extremidades superiores, también politraumatismos provocados por la caída de parte de la estructura de su propia vivienda.

La víctima fue trasladada al nosocomio, el 13 de noviembre, y estuvo una semana en terapia intensiva hasta que recibió el alta. Sin embargo, días más tarde sufrió una recaída y volvió a ingresar al establecimiento sanitario en donde se dio su lamentable final.

Su esposo, Federico César Ciocchini se convirtió en la primera víctima fatal de la tragedia que dejó ocho fallecidos por el derrumbe.

Posteriormente, la lista continuó con Rosa y Nahuel Stefanic, sumado a los cuatro obreros que habían asistido al establecimiento para trabajar: Fabián Javier Gutiérrez y los plomeros Mariano Troiano, Ezequiel Matu y Matías Chapsman.