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El Gobierno publicó este martes el decreto 465/2024 que crea un “Período de Transición” desde un esquema subsidios generalizados hacia otro de subsidios focalizados en las tarifas de luz y gas. Durante este proceso de seis meses, prorrogable por única vez, la Secretaría de Energía contará con “amplias facultades” para aplicar cambios en las boletas de los usuarios.

La intención de Ejecutivo es apuntar a una Canasta Básica Energética a través de estos cambios en la entrega de los subsidios que pasarán de ser generalizados a ser focalizados. Esta transición comenzará a regir desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre. El decreto manifestar que esta medida se puede prorrogar por solo una vez.

Desde el área energética del Estado aseguran que buscarán que esta transición sea “gradual, ordenada y previsible de precios de mercado y tarifas basadas en los costos reales de la energía”. Los principales cambios se verán los usuarios N1, N2 y N3.

El documento, que cuenta con la firma de Milei como del ministro de Economía, Luis Caputo, afirma que la Secretaría de Energía, que está dentro de la cartera económica, tendrá un carácter de Autoridad de Aplicación.

Cambios y facultades

La Secretaría de Energía podrá determinar los volúmenes máximos de consumo subsidiables para todas las categorías y segmentos residenciales de electricidad y gas. También implementar criterios de la demanda indispensable para cada usuario, en la zona bioambiental y en qué momentos fijar topes. Este último regirá para los niveles 2 y 3.

En materia de descuentos, el Ejecutivo fijará rebajas sobre el componente de energía que se traslada a las tarifas finales para los usuarios de las categorías Nivel 2 y Nivel 3. También habrá bonificaciones para los volúmenes excedentes en el caso de los usuarios Nivel 2.

En cuanto las modificaciones en la segmentación y categorización, las categorías de usuarios residenciales serán incorporados en el RASE. Estos cambios serán teniendo en cuenta los indicadores patrimoniales de manifestación de ingresos y considerar la posibilidad de unificar las categorías para establecer una única categoría de usuarios residenciales.

Para el RASE, los usuarios residenciales tendrán que reempadronarse. Mientras tanto, la Secretaría de Energía realizará los cruces de información con bases nacionales y provinciales para la actualización de los padrones de beneficios.  

Los subsidios focalizados serán parte de un régimen que se focalizará en la implementación de una  Canasta Básica Energética (CBE). Esta contará con pruebas y verificaciones pertinentes durante el período de transición.

Por el lado de las facultades generales, el Ejecutivo podrá todos los actos necesarios para la implementación de lo dispuesto en el presente decreto. Además, promover nuevos criterios de transparencia, equidad, proporcionalidad, previsibilidad y gradualidad. También, podrá Dictar normas aclaratorias y complementarias necesarias para la reestructuración del régimen de subsidios.

Definir los mecanismos específicos para la asignación y efectiva percepción de los subsidios por parte de los usuarios. Por otro lado, la Secretaría de Energía podrá delegar en sus dependencias inferiores  estas facultades para asegurar una implementación eficaz y ordenada del nuevo régimen de subvenciones.