Dos ciudadanos rusos están siendo investigados por merodear la zona del Congreso con un carrito de bebé durante el día sábado y confirmar que “perdieron un dron” que habían estado probando en la zona. Un operativo de madrugada retuvo el dron y se abrió una investigación ante los recientes episodios con ciudadanos rusos.
En concreto, las sospechas están infundadas sobre Igor Lomakin y Vitaly Kharlabo, de 25 y 32 años respectivamente. El juzgado federal de Sebastián Ramos abrió una causa y por ahora los involucrados permanecen en libertad. En primer lugar se investigó con una carátula de “intimidación pública“, pero no se tomaron disposiciones con respecto a los dos jóvenes de Moscú.
Según la custodia del Congreso, los dos rusos iban y venían por la zona de “manera extraña” hasta que se acercaron a confirmar que se les había caído un pequeño dron con el que habían estado sobrevolando la zona.
Esto generó una alarma interna en el Congreso y según Infobae, la vicepresidenta Victoria Villarruel pidió a la Policía Federal y a la brigada anti explosivos que desarrolle un protocolo para buscar el artefacto.
Según aseguraron fuentes oficiales, la decisión de poner en marcha el operativo se enmarca en un contexto en el que hay sospechas por la mala relación que mantiene el gobierno de Javier Milei con el de Vladimir Putin.
A esto se le suma el episodio de los dos diplomáticos que se atrincheraron en los autos oficiales y se negaron a hacer el test de alcoholemia durante el 25 de diciembre.
A su vez, otro de los espisodios que aumenta las sospechas involucra a Artiom Dultsev y Anna Dultseva, dos espías que estuvieron durante años en Buenos Aires con identidades falsas y que fueron parte del intercambio de prisioneros más importante entre Rusia y Occidente desde la Guerra Fría. Ambos fueron reconocidos por Vladimir Putin recientemente.
