Federico Sturzenegger.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger volvió a defender la necesidad de avanzar en una reforma laboral integral y advirtió que el diagnóstico del mercado de trabajo en Argentina “es devastador”. Pero también descartó que el proyecto vaya a avanzar sobre derechos o la jornada laboral.

Eso de que la reforma laboral pasa la jornada de ocho a trece horas no tiene nada que ver, no tiene ningún asidero, es un disparate. Nunca se discutió eso en la propuesta del Gobierno“, puntualizó.

El funcionario, uno de los miembros del Consejo de Mayo, explicó que la reforma que impulsa el Gobierno apunta a modernizar las relaciones laborales, reducir la informalidad y promover la creación de empleo formal.

“Argentina hace 10 años que no crea empleo formal, la mitad de nuestra fuerza laboral es informal. Terminó el debate: tenemos que formalizar a la gente para que tenga su jubilación y su obra social”, afirmó Sturzenegger en diálogo con Radio Mitre.

De acuerdo con Sturzenegger, la reforma laboral que el Gobierno prepara se basa en tres ejes principales:

  1. Formalización del empleo informal, con medidas para reducir la carga tributaria sobre la contratación.
  2. Revisión de los convenios colectivos, especialmente los que datan de los años 70, con el fin de adaptarlos a la realidad productiva actual.
  3. Eliminación de distorsiones y “peajes” dentro del sistema laboral, para que una mayor parte del ingreso llegue directamente al trabajador.

“El sindicalismo muerde porque se llevan porcentajes, las cámaras empresarias muerden, y toda la industria del juicio también. Si eliminamos ese peaje, podríamos devolverle al trabajador alrededor de 100 mil pesos por mes”, sostuvo.

Críticas a la estructura 

El ministro también cuestionó la “ultraactividad” de los convenios colectivos, que mantiene vigentes acuerdos firmados hace más de cuatro décadas.

“Tenemos convenios de los años 70 con obligaciones que ya no reflejan la estructura actual. Queremos dar más libertad a las partes y rever esos esquemas”, sentenció.

Asimismo, señaló que la contratación formal en Argentina está fuertemente gravada impositivamente, lo que desalienta a las empresas a incorporar trabajadores.

“Cuando querés contratar a alguien, tenés que pagar muchos impuestos. La relación laboral está muy gravada y eso destruye incentivos”, remarcó.

Sturzenegger también propuso repensar el modelo de negociación salarial, señalando que el esquema actual “no refleja las diferencias productivas entre regiones”.

Comparó el sistema argentino con el de otros países: “En Australia y Estados Unidos las negociaciones son por empresa; en Alemania, por regiones; y en Argentina, por sector, lo que impacta en todo el país”.

Un cambio estructural

El ministro de Desregulación aseguró que la iniciativa no busca “quitar derechos”, sino ampliar las oportunidades de empleo y mejorar los ingresos de los trabajadores.

La reforma laboral, enfatizó, es parte de un paquete de transformaciones que el Consejo de Mayo debate junto con empresas y gremios.

Con información de Clarín e Infobae.