El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recibió este viernes en su despacho de la Casa Rosada a los alfiles libertarios que llevan adelante la estrategia legislativa para la aprobación de la reforma laboral, en una estrategia que incluye un operativo de seducción de los gobernadores para garantizar los respaldos en el Congreso.
Participaron del encuentro el ministro del Interior, Diego Santilli; la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich; el asesor presidencial Santiago Caputo y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Completaron la nómina de presentes el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el secretario de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, Ignacio Devitt, además del armador del interior Eduardo Lule Menem.

Duró poco más de dos horas y no asistió la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Como parte de la estrategia, el Gobierno estudia la posibilidad de dar lugar a una serie de compensaciones destinadas a los gobernadores que se resisten a determinados puntos del articulado de la reforma.
Uno de los puntos impositivos que más resquemores encuentra entre los mandatarios provinciales está dado por la modificación de la escala para el pago del Impuesto a las Ganancias, que afecta la recaudación de ese tributo coparticipable.
Son varios los gobernadores aliados que no ocultan sus diferencias, por lo que en Casa Rosada debaten la posibilidad de “compensarlos” para acumular los apoyos necesarios.
Lo cierto es que hay quienes plantean ofrecer soluciones específicas ante los reclamos puntuales de cada gobernador, mientras otros rechazan la posibilidad de dar lugar al planteo.
Los menos permeables a ceder ante las tensiones sostienen que los jefes provinciales se beneficiarán del impacto de la reforma en sus provincias.
