| es la mujer que le habría pagado al imprentero, Francisco Serrano, para que realice los afiches contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en donde la acusan de “asesina”. Dice que es profesora de yoga y organizadora de eventos.
La vecina de Recoleta, Buenos Aires, fue señalada por un remisero que dijo que ella lo contrató para llevar el dinero hasta la imprenta Vía Graphic donde se confeccionaron los afiches.
Melhem, ante la Justicia, dijo que es jubilada, pero sigue trabajando como monotributista. Según su sitio web, es profesora de Raja y Hatha Yoga, organizadora de eventos, asesoramiento de imagen, asistente ejecutiva y realiza traducciones de inglés a castellano.
En el informe de la Policía Federal, aparece vinculada a una empresa, MLG, que se dedica a alquilar consultorios privados en Pueyrredón al 1400.

Los afiches se pegaron en la madrugada del 28 de marzo, en una camioneta Fiat Fiorino blanca. La tarea la realizaron Darío y Christian Mendez, quienes ratificaron que los contrató Serrano, empleado comercial de Vía Graphic, y que cobraron unos $80 mil.
Serrano declaró que el trabajo fue solicitado por una mujer que le escribía desde una cuenta de correo electrónico, actualmente inactiva, y que todo el tiempo decía que debía “consultar con su jefe”.
Julio Cesar Franchino, dueño de la imprenta, dijo que su empleado nunca pudo identificar a su cliente. “Al requerírsele al cliente los datos para la orden de compra y posterior confección de la factura, este refirió que al abonar el saldo restante del trabajo aportaría los datos requeridos”, afirmó.
Luego de la pegatina, alguien se acercó el 30 de marzo hasta el negocio y “arrojó un envoltorio con el dinero faltante”. Esa persona sería el mismo remisero que dejó el adelanto y se movía en un Fiat Palio.
El juez Manuel De Campos ordenó la detención de Melhem y le imputó el delito de defraudación. La mujer se presentó ante el magistrado, quien le revocó la orden de captura y la dejó en libertad, y entregó un teléfono y una notebook.
La investigación es seguida en el Frente de Todos por las implicancias políticas que podrían tener los carteles contra la vicepresidenta en medio de las tensiones internas.
Desde el oficialismo hubo un intento por vincular a Juntos con el Cambio con los afiches, ya que Serrano fue empleado de Latin American Communication SA, bajo las órdenes de Valentín Bueno, un publicista cercano a JxC.
