La Justicia dictó ayer el procesamiento de 27 personas por la caída de un avión de Austral en octubre de 1997 en la localidad uruguaya de Fray Bentos, cuando murieron 74 personas. Así lo informaron fuentes judiciales, que precisaron que los procesamientos son sin prisión preventiva, implican embargos de hasta cinco millones de pesos e involucran presuntos delitos que contemplan penas de entre diez y veinticinco años de prisión.
La medida fue dictada ayer al mediodía por el juez federal Jorge Ballestero, quien dispuso el procesamiento del directorio de esa época de la empresa Austral, de funcionarios de las áreas técnicas, de instructores de vuelo y también de funcionarios militares de la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad (DNA), de la Comisión Asesora de Licencias de Funciones Aeronáuticas Civiles (CALFAC) y del Comando de Regiones Aéreas.
Con distintos grados de participación, Ballestero aplicó a todos la figura de estrago doloso contemplado en un apartado especial del Código Penal, el artículo 190. Ese artículo pena a quien, “a sabiendas ejecutare cualquier acto que ponga en peligro la seguridad de una nave, construcción flotante o aeronave”, y fija como agravante que el hecho “ocasionare la muerte” de alguna persona.
En un lenguaje de prosa poco habitual en una resolución judicial, Ballestero recordó que “en la noche del 30 de octubre de 1997, la vida de 74 personas se vieron repentinamente truncadas a raíz de un fatídico acontecimiento que marcaría, por siempre, la memoria de todos los argentinos”.
“Hombres y mujeres que ese día embarcaron en la ciudad de Posadas el vuelo 2553 de la aerolínea Austral en la aeronave McDonnell Douglas DC9- 32, que si bien debía trasladarlos al aeropuerto metropolitano Jorge Newbery, terminó precipitándose en el territorio de nuestra vecina República Oriental del Uruguay”, añadió.
El juez describió que, por falla de un instrumental con que el avión no contaba, se produjeron “los primeros indicios de un problema de velocidad, que por entonces lucía fácilmente remediable mediante una mayor potencia de los motores”. “Sin embargo, la lógica operativa de los pilotos no rindió los frutos esperados”, cita una parte de la resolución.
