El Congreso de la Nación fue este domingo el recinto elegido por el presidente Javier Milei para anunciar el presupuesto para el próximo 2025. En este acto gubernamental, el liberal explicó que “gestionar no es administrar el estado, sino achicarlo para engrandecer a la sociedad”.
Milei se convirtió en el primer presidente en presentar un presupuesto establecido para el transcurso de un año en el Congreso. Este fue establecido con el principal objetivo de mantener el “déficit cero“, la principal bandera política del jefe de Estado. En una parte del discurso, el presidente proyectó una inflación de 18% y estimó que, a fines del próximo año, el dólar oficial llegue a $1207.
De esta manera, para el próximo año, el jefe de Estado pronosticó destinar la cifra con la que espera hacer frente a todas las inversiones del Estado en el país.
Esta medida va acorde a su índole ideológica liberal, donde se busca reducir la intervención estatal en la económica argentina y en las políticas sociales. Al delimitar un número concreto, Milei contará con una justificación para no inyectar capital en las distintas tareas que el estado asumía anteriormente.
La valoración económica a futuro que explicó el presidente cuanta con varios escenarios posibles. En esto, explicó: “Si el crecimiento económico es permanente, el estado podrá devolverle a sociedad esa mayor recaudación en reducción de impuestos“, pero en contraparte, Milei determinó que “Si la economía no crece y los ingresos son menores a lo estimado caerá también el gasto automatice y reduciremos el gasto discrecional para que se alcance el déficit 0″.
El rol del Estado
Una parte fundamental del discurso de este domingo giró en torno al papel del Estado en la vida de los ciudadanos, donde siguiendo con la índole liberal, describió cuáles son las funciones a las que, a su entender, se debe limitar un Gobierno: “Lo fundamental que tiene que hacer un Estado nacional es asegurar la seguridad macroeconómica, las relaciones exteriores y el imperio de la ley, punto”.
Luego, el liberal definió que, en las gestiones anteriores, a partir de la intervención estatal en la microeconomía, el Gobierno se convirtió en “un mafioso” que “nos rompe las piernas para ofrecernos las muletas. No queremos que nos rompan las piernas“.
En torno a la relación con los 23 gobernadores, el jefe de Estado describió que “cumplir el compromiso de bajar el gasto público consolidar a 25 puntos requiere que las provincias en su conjunto hagan un ajuste adicional de 60 mil millones de dólares”.
Pago de la deuda del FMI en 2025
Uno de los grandes desafíos para el próximo 2025 será la instauración de una relación de confianza con el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde el Estado argentino deberá convencerlo de estar en el camino correcto para el pago de la deuda.
En este apartado sería clave la mantención del fuerte ajuste que el Gobierno viene aplicando. Los ejemplos más recientes son el veto aplicado en la reforma jubilatoria y el veto al financiamiento de las universidades públicas que Milei ya anunció que impondrá. “El superávit primario tiene que exceder o equivaler al monto de los intereses de deuda a pagar“, describió frente al Congreso.
Un guiño por parte del FMI fue el cambio del negociador principal del pago de la deuda argentina, el cual fue bien recibido en la Casa Rosada.
Críticas y protestas de la oposición
El acto estuvo protagonizado también por la ausencia de gran parte de los diputados de algunos partidos de la oposición, quienes concordaron presentar una representación mínima en el recinto legislativo como forma de protesta.
Siguiendo esta línea, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, y uno de los mayores representantes del kirchnerismo actual, Axel Kicillof declaró previamente que para la presentación de Milei se esperaba un “papelón”.
