El INDEC anunciará este jueves el índice de pobreza del primer semestre del país. A la espera de los números, el gobierno de Javier Milei son conscientes que los resultados serán “duros” y que estarán cerca de lo que fue la crisis social del 2002. Pero en Casa Rosada aseguran que se trata de una herencia recibida y que la situación mejorará en la segunda parte del año.
En los pasillos de Balcarce al 50, analizan que el estudio del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos arrojará que alrededor del 55% de los argentinos se encuentran en la línea de la pobreza. Esa cifra se dispara aún más en el segmento de menores de 18 años, ya que alcanzaría el 66%.
Para la actual gestión libertaria, las estadísticas “podrían estar desactualizadas” porque confían que en el segundo semestre hay una tendencia a la baja debido a “las políticas públicas que se vienen llevando a cabo” desde el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello.
A su vez, hacen énfasis en las malas gestiones presidenciales que antecedieron a Milei. En la cartera Social aseguran que el país “viene de años de deterioro vinculados a la inestabilidad macroeconómica que afecta al país, el mal manejo de los recursos públicos, el agotamiento del modelo basado en el consumo y una legislación laboral”.
Según los estudios del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), el índice de pobreza aumentó al término del primer semestre del año al 55,5% de la población y la indigencia al 17,5% en el mismo período. El Ejecutivo compara estos números con los del 2002, cuando se alcanzó el 65.6%.
La apuesta del Ministerio de Capital Humano es que gracias a la “desintermediación” en sus políticas sociales, los planes y asignaciones que han entregado se han distribuido de “mejor manera” y ayudará a mejorar los índices de cara a finales de 2024.
Un ejemplo que ponen en valor es que el 82% de los recursos son ejecutados mediante transferencias directas a las familias (AUH + Alimentar y 1000 días) y el 18% es gestionado mediante programas sociales, ahora sin intermediación.
“El cambio de la fórmula de actualización a partir de julio 2024 -ajustando el valor mensualmente por una fórmula basada en el IPC- garantiza que la AUH no pierda poder de compra”, completaron desde el Ministerio de Capital Humano.
