El Banco Central decidió mantener su política monetaria y no tocar las tasas de interés del 97% actual, a pesar de la marcada desaceleración que la inflación arrojó en junio, en donde el incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue del 6%.
De esta manera, la Tasa Nominal Anual (TNA) se mantiene en 97, siendo la Tasa Efectiva Anual (TEA) en el 154,28%. Esto significa un rendimiento de los depósitos en plazo fijo de un 8% mensual.
De esta manera, se abrió, al menos de manera momentánea, que el Plazo Fijo le gane a la inflación. Los rendimientos positivos son una de las herramientas que utilizan en el Ministerio de Economía para anclar la inflación.
Si bien los primeros sondeos indican que el IPC de julio podría acelerarse de nuevo, los analistas lo ven por debajo del 8%, por lo que, de confirmarse, sería el tercer mes consecutivo en que los depósitos en plazo fijo rinden más que la depreciación del peso.
Además, el dato de junio fue positivo para los que eligen este instrumento como forma de ahorro, ya que dio el beneficio más alto de la gestión de Miguel Pesce a cargo del Banco Central.
