El fiscal de San Isidro, Franco Servidio, pidió la detención de dos docentes del jardin maternal “Tribilín”, acusadas de maltratos a niños de entre 45 días y 5 años que iban a ese establecimiento. 

Servidio imputó a los docentes Yanina Gogonza y Noelia Gallardo del delito de “abandono de persona agravado”, mientras que ahora el juez de la causa, Rafael Sal Lari, deberá analizar y resolver la solicitud del fiscal. 

La fiscalía analiza además pedir la detención de la directora del jardín, Noemi Núñez, y de una cuarta maestra que también estaría denunciada en la causa, detalló la fuente. 

Ahora el juzgado de garantías de San Isidro, a cargo de Rafael Sar Lari, tendrá cinco días para resolver si da curso al pedido del fiscal. 

El viernes, los padres de las víctimas de maltrato se reunieron con el fiscal para conocer los avances en la causa.

Servidio les confirmó que sus hijos serán sometidos a pericias psicológicas mediante Cámara Gesell, para corroborar si fueron víctimas de maltratos y violencia física.

Diego Hernayes, padre de una de las niñas que concurrían al jardín, presentó como prueba de su denuncia cinco horas de audio que grabó con un ipod colocado en la mochila de su hija.

En la grabación puede escucharse cómo las docentes y auxiliares del jardín agredían e insultaban a bebés y niños no mayores de 4 años.

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, aseguró que había “saña y algo patológico” en las mujeres encargadas de cuidar a los menores de edad en ese establecimiento, que hace una semana fue allanado.

En tanto, el gobierno bonaerense suspendió a las inspectoras distritales Mónica Seal y Patricia Naso hasta que se establezcan responsabilidades, e inició una demanda penal para que se investigue a maestras y directivos del jardín.

Fuentes de la cartera educativa precisaron que la sanción tiene como objetivo investigar los hechos denunciados por el padre de una niña que grabó los insultos y amenazas que los menores de edad recibían de las mujeres.

El asesor letrado de los dueños del jardín maternal, Hernando Sirera, negó que el lugar no esté habilitado ni inscripto, como aseguró el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, y dijo tener elementos para probarlo.

Sin embargo, el jefe comunal ratificó que Tribilín no estaba habilitado para funcionar como jardín maternal.

El funcionario sostuvo que el edificio contaba con un “permiso de localización edilicia”, pero aseguró que esta autorización “no la habilita para su funcionamiento pedagógico”.