A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, dos encuestas nacionales reflejaron un escenario político todavía abierto. Aunque La Libertad Avanza y el peronismo continuaron concentrando la mayor intención de voto, ambos estudios coincidieron en advertir el crecimiento de un electorado que no se identifica con ninguno de los dos espacios y que aún no definió su elección.
El dato surgió de dos relevamientos difundidos este martes. Por un lado, la Universidad de San Andrés registró una virtual paridad entre las principales fuerzas: el peronismo reunió el 25% de intención de voto y La Libertad Avanza quedó apenas un punto por debajo, con el 24%.
Pero el sondeo dejó otro dato relevante: el 22% de los consultados respondió que todavía no sabe a quién votará. Si a ese grupo se suman quienes anticiparon que votarán en blanco (4%), quienes no concurrirían a las urnas (3%) y quienes prefirieron no responder (5%), más de un tercio del electorado todavía no expresó una preferencia definida.
En la misma línea, una encuesta de la consultora QSocial detectó que el mayor grupo de opinión pública no es el que respalda al oficialismo ni al kirchnerismo, sino el que rechaza a ambos. Según ese trabajo, el 40% de los argentinos no se siente representado ni por Javier Milei ni por el kirchnerismo, mientras que el 29% cuestiona únicamente al Gobierno y el 25% rechaza solo a la principal fuerza opositora.
Para la consultora, ese sector representa una demanda política que todavía no encontró una oferta competitiva. El informe advirtió que, si no aparece un liderazgo capaz de ocupar ese espacio, la lógica de la polarización podría terminar empujando nuevamente a esos votantes hacia alguno de los dos polos.
Un electorado crítico
El estudio de QSocial también describió el perfil de ese 40% que se ubica por fuera de la grieta. El 55% evaluó negativamente la situación actual del país y otro 35% la calificó como regular a mala. Además, el 85% afirmó no ser optimista sobre el futuro y consideró que en los próximos meses la Argentina estará igual o peor.
Respecto de la gestión nacional, siete de cada diez integrantes de ese segmento dijeron sentirse decepcionados con Javier Milei. Si bien reconocieron el descenso de la inflación, consideraron que el costo social del ajuste fue demasiado elevado.
Al mismo tiempo, ocho de cada diez manifestaron que esperan la aparición de un dirigente con capacidad para construir consensos y superar la actual lógica de confrontación.
Qué mostraron los números
La encuesta de la Universidad de San Andrés también reveló diferencias en la composición del electorado. La Libertad Avanza obtuvo su mejor desempeño entre los hombres, los sectores socioeconómicos altos y medios altos y las personas de entre 44 y 59 años.
El peronismo, en cambio, mostró mayor respaldo entre las mujeres, los sectores de menores ingresos y los mayores de 60 años.
El estudio además reflejó un clima social complejo. Solo el 30% de los consultados dijo estar satisfecho con la marcha del país; la aprobación del Gobierno alcanzó el 34%, mientras que la desaprobación llegó al 62%.
Las principales preocupaciones fueron la falta de trabajo y la corrupción, ambas mencionadas por el 38% de los encuestados. Luego aparecieron los bajos salarios (35%) y la pobreza (27%).
Aunque las elecciones presidenciales todavía aparecen lejanas, ambos relevamientos coincidieron en un punto: la disputa entre La Libertad Avanza y el peronismo sigue ordenando el escenario político, pero una porción cada vez más significativa del electorado todavía no encontró una opción que la represente. Si esa franja logra canalizarse en una nueva propuesta o termina inclinándose por alguno de los dos polos será una de las claves de la carrera hacia 2027.
Fuente: agencia NA
