Un poco más de 1.000 millones de dólares pagará este viernes la Argentina a los intereses de bonos emitidos durante la presidencia de Mauricio Macri y fueron reestructurados en 2020 por Martín Guzmán, cuando era ministro de Economía. El Ejecutivo abonará sus compromisos de las reservas del Banco Central. Ante esta situación, el país pospuso el pago de 3 obligaciones de este mes al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las arcas del Banco Central sufren un nuevo golpe y se encuentran en 27.500 millones de dólares, piso mínimo de los últimos 7 años.

Los intereses de los compromisos que se pagarán este viernes se deben a los bonos a 2030, 2035, 2038, 2041 y 2046 que tienen fecha de vencimiento para el próximo domingo. El portal económico, Portfolio Personal Inversiones (PPI), realizó un cálculo en el que el Ejecutivo deberá abonar unos 1020 millones de la divisa norteamericana, de los cuales 204 millones corresponden al sector público.

Ante las diminutas reservas en dólares que posee el Banco Central, desde el Ministerio de Economía cesaron el pago de 2630 millones de la moneda norteamericana que había que hacerle este mes al FMI.

El ministro de Economía, Serio Massa, mantiene negociaciones con el fondo internacional para lograr nuevos desembolsos de dólares. El panorama no es nada alentador para el precandidato a presidente por Unión por la Patria, ya que la Argentina no cumplió con ninguna de las metas establecidas por el FMI.

La preocupación en el Gobierno nacional aumenta cada vez más de cara a los pagos que tiene que realizar en el segundo semestre del año. Según el cronograma de abono de obligaciones a pagar, entre agosto y diciembre, la Argentina deberá abonar unos 5900 millones de dólares.

El calendario de pagos de la Argentina se desglosa de la siguiente manera: agosto será algo superior a los 788 millones. En septiembre se abonarán 916,8 millones. Octubre será un mes complicado para el ejecutivo, ya que tendrá que desembolsar, en medios de las elecciones generales presidenciales, casi, 2633 millones. En noviembre hay otro vencimiento que supera los 699 millones y por último, el 21 de diciembre se deberán abonar más de 916,8 millones. Todos los pagos son en dólares.

En medio de los pagos a acreedores internacionales, el Ejecutivo también tendrá que utilizar las reservas del Tesoro Nacional en las deudas contraídas por las provincias.

Los compromisos a pagar de los gobiernos provinciales hasta fin de año rondan los 753 millones de dólares. De los cuales, las provincias solo podrán acceder al cambio oficial de la divisa americana a un 40% de sus deudas.

El 60% restante lo tendrán que afrontar con fondos propios. Esto se debe a una normativa que impuso el Ministerio de Economía. De esta manera, el Banco Central solo tendría que utilizar 129 millones de sus arcas.

Fuente: La Nación.