La Cámara Argentina Fintech salió a posicionarse en medio del debate sobre el endeudamiento de las familias argentinas. En un comunicado, la entidad que agrupa a billeteras virtuales y bancos digitales reconoció que la morosidad es un problema, pero sostuvo que la solución “requiere respuestas compartidas” y no apuntar solo contra el sector fintech. Entre sus reclamos, pidió mejorar la información crediticia disponible, reducir la carga impositiva sobre el crédito y promover la educación financiera.
Los números del sector muestran un crecimiento exponencial. Antes de la pandemia, menos de medio millón de personas tenían un crédito fintech; hoy son más de 10 millones, de las cuales 3,8 millones no tienen un crédito bancario. “Para muchas de ellas, la alternativa no era elegir entre un banco y una fintech, sino entre acceder a un crédito formal o recurrir a circuitos informales”, explicó la entidad.

La Cámara puso el foco en los datos de morosidad para correr el eje de la discusión. Según cifras de la consultora Analytica, casi 3 de cada 10 personas con crédito registran un atraso de más de 90 días. El crédito total a las familias asciende a $82,8 billones, de los cuales $13,5 billones -el 16,3%- se encuentran en situación irregular. Pero la distribución de esa mora no es pareja: los bancos concentran el 81,1% del crédito total y explican el 63,3% del monto irregular, mientras que las fintech representan el 11,7% del crédito y el 16,3% del volumen en mora. Los demás proveedores -tarjetas de consumo, casas de electrodomésticos, mutuales y cooperativas- concentran solo el 7,1% del crédito pero explican el 20,4% de la deuda irregular.
Entre las propuestas concretas, la entidad señaló que la Central de Deudores del Banco Central refleja la situación de los créditos con un rezago de 60 días. “Reducir ese plazo permitiría evaluar mejor a cada persona, prevenir acumulación de deuda y disminuir los casos de fraude, bajando así el costo del crédito”, plantearon. También reclamaron impulsar el Sistema de Finanzas Abiertas que promueve el Banco Central, bajo el principio de que las personas son dueñas de sus datos, y revisar la carga impositiva que encarece el crédito para el usuario final.
La Cámara enmarcó la discusión en un problema de fondo: el crédito al sector privado en Argentina representa apenas el 13% del PBI, muy lejos del 53% que promedia América Latina. “Para seguir desarrollándose, el país necesita más crédito formal, no menos”, concluyó.
