BUENOS AIRES (DYN) Cientos de miles de devotos acudieron a los santuarios donde se veneran las advocaciones a la Virgen para participar de las celebraciones litúrgicas por la fiesta de la Inmaculada Concepción de María, una de las principales de la grey católica y muy popular en Iberoamérica. La catedral-basílica de Nuestra Señora del Valle en Catamarca, el santuario de Itatí en Corrientes, la basílica de Luján, la parroquia porteña donde está la imagen de la Virgen Desatanudos y el templo de María del Rosario, en la ciudad bonaerense de San Nicolás, fueron algunos de los sitios elegidos para pedir y agradecer a quien es considerada la madre de Jesús hombre. El homenaje a la Virgen también se repitió en los más de 80 templos del país dedicados a la Inmaculada, solemnidad que coincide con las patronales de las arquidiócesis de Resistencia y La Plata, y de las diócesis de Concepción, Concordia, Villa de la Concepción del Río Cuarto, Villa María, Quilmes, San Roque y Venado Tuerto.
En Catamarca, más de 50 mil peregrinos, muchos tras recorrer cientos de kilómetros a pie, llegaron hasta la capital del distrito desde provincias y países vecinos, marco para la procesión con la imagen de la Virgen Morena del Valle. En una misa desde el atrio de la catedral-basílica, el obispo local Luis Urbanc inauguró el Año Jubilar con motivo del centenario de la creación de la diócesis, que se extenderá hasta el 8 de diciembre del 2010. En tanto, una multitud participó en la procesión a pie, a caballo y en bicicleta al santuario de Nuestra Señora de Itatí, ubicado a 270 kilómetros de la capital de Corrientes, manifestación de fe que fue postergada en julio a raíz de la gripe A. Allí hubo una serenata mariana a cargo del sacerdote Julián Zini y del grupo Neike Chamigo, bendiciones y procesión con la imagen de la Virgen por las calles del pueblo.
El santuario de la Virgen Desatanudos o Nuestra Señora que Desata los Nudos, como prefieren los sacerdotes para que “María no se junte con Satán”, reunió, según las estimaciones, a más de 30 mil personas en el barrio porteño de Agronomía, quienes hicieron largas filas para tocar el cuadro traído de Alemania por iniciativa del cardenal Jorge Bergoglio. También fue multitudinaria la afluencia de devotos al santuario bonaerense de la Virgen del Rosario de San Nicolás. Pan, trabajo, salud y no ser víctimas de la inseguridad fueron ruegos repetidos, aunque muchos fieles dijeron acudir en busca de consuelo, acompañamiento espiritual y milagrosas curaciones. Los jóvenes, en su mayoría, eligieron la basílica de Luján para expresar su fe, aunque esta vez, como ocurre a principios de octubre, la peregrinación a la casa de la Patrona nacional fue espontánea y sin organización eclesiástica. El dogma de la Inmaculada Concepción data de 1854, cuando fue proclamado por el papa Pío IX, y desde entonces pasó a ser fiesta solemne para los católicos. El 8 de diciembre es día de precepto para los católicos, por lo que tienen obligación de acudir a misa, y la fecha suele coincidir con la celebración de primeras comuniones.
