Un estudio reveló que cinco provincias del país tienen los valores más altos de arsénico en el agua, entre ellas figura Mendoza. Uno de cada diez argentinos vive en una zona donde el agua está contaminada y su consumo a través del tiempo puede ocasionarle enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja 10 microgramos por litro y sólo en la provincia de Buenos Aires hay 31 localidades con niveles por encima de esa cifra.

En América latina, por lo menos más de una decena de países comparten el problema, con unos 14 millones de personas en riesgo por la falta de plantas de tratamiento y distribución de agua segura para el consumo.

 

Se estima que la población que vive en áreas con agua contaminada con arsénico en la Argentina alcanza a los cuatro millones de personas, según publica la revista Science of the Total Environment el equipo del instituto designado Centro Cochrane Argentina.

Un 2,6% de la población ya padece arsenicosis, la intoxicación causa por el consumo de agua con valores superiores a los recomendados. Los afectos residen principalmente en el norte de La Pampa, el este de Tucumán, 31 localidades de la provincia de Buenos Aires y el sur/sudeste de Córdoba, Santa Fe, Chaco, Santiago del Estero y Salta.

Y, de acuerdo con los estudios del agua revisados, las provincias del noroeste, Cuyo y la llanura chacopampeana concentran los valores más altos en el agua subterránea.

Los estudios locales sobre las enfermedades que puede causar coinciden con el escenario en la región. Crece el riesgo de desarrollar cáncer de colon/recto, pulmón, mama, próstata, piel e hígado. Lo mismo sucede con las lesiones cutáneas, las alteraciones genéticas y el riesgo de muerte fetal y neonatal a través de la exposición materna.

Fuente: La Nación