Harta de las zancadillas que sufre del kirchnerismo y de la situación política que enfrenta a la Casa Rosada con el Poder Judicial, la ministra de Justicia de la Nación, Marcela Losardo, tendría las horas contadas en el cargo.
Su salida del gabinete nacional es un hecho, según confiaron desde la Casa Rosada. Incluso el diario Clarín publica que Alberto Fernández terminó de definir la situación de Losardo este sábado, por teléfono y desde Mendoza.
Los primeros nombres que surgieron como potenciales reemplazantes llegan del universo K: el diputado nacional Martín Soria, oriundo de Río Negro y que mantiene también una asidua relación con Fernández; y Juan Martín Mena, el viceministro de Justicia que trabajó en los servicios de inteligencia bajó las órdenes de Oscar Parrilli.
Losardo es amiga del Presidente desde hace cuarenta años y hasta compartieron estudio de abogados. Pero para la vicepresidenta Cristina Kirchner forma parte del lote de “funcionarios que no funcionan”.
En el entorno de Fernández aseguran que la ministra “está podrida” y que no soportó la presión kirchnerista, que aceleró contra ella tras su aclaración sobre la comisión bicameral que el Gobierno impulsa para investigar a la Justicia.

Para Losardo, ese “tribunal” parlamentario no impondrá sanciones. “Lo que hará le Bicameral será estudiar el funcionamiento del Poder Judicial, hacer propuestas, citar a audiencias públicas”. No va a poder sancionar jueces, eso no es constitucional”, explicó. En otras palabras, aclaró que la comisión no tendrá poder de fuego.
Un mensaje que desencantó al Instituto Patria, donde se cocina la ofensiva contra la Justicia, que vivió tal vez su semana más intensa. Primero, el Presidente arremetió -en su discurso del 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa- contra jueces y fiscales y hasta contra la propia Corte Suprema de Justicia.
Luego, el último jueves, en su descargo ante el tribunal de Casación que llevó adelante el juicio por el “dólar futuro”, Cristina Kirchner tuvo párrafos furibundos contra el accionar de los jueces en la Argentina, a los que acusó hasta de sostener la campaña presidencial de Mauricio Macri, en 2019.
En este nuevo escenario, no hay margen para los “tibios”. Losardo, en la mirada del Instituto Patria, forma parte de ese grupo.
