El mandatario cubano Fidel Castro ofreció en 1982 al dictador argentino Leopoldo Galtieri hundir un barco británico en plena Guerra de Malvinas, que llevaban a cabo el Reino Unido y la Argentina, según publicó el Diario de Cuba.
De acuerdo con la publicación, en aquellos años el gobierno de Castro no sólo conspiraba contra la democracia argentina —o venezolana, uruguaya o peruana—, sino hacía causa común con los militares para protegerlos de las denuncias en la ONU de violar los derechos humanos de los argentinos.
Pocos años más tarde, ya en pleno gobierno de Raúl Alfonsín, restaurada la democracia en el país, los Castro volvieron a conspirar contra la democracia argentina prestándole apoyo militar y logístico a los asaltantes del cuartel La Tablada.
