El proyecto de la Ley Hojarasca, impulsado por el presidente Javier Milei y su equipo, busca eliminar cerca de 70 leyes que se consideran “obsoletas o restrictivas para la libertad individual”.
El objetivo principal es reducir la carga normativa del país, generando un marco legal más sencillo y eficiente. La iniciativa, que será presentada al Congreso, ha sido detallada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien explicó los criterios utilizados para seleccionar las leyes que se eliminarán.
Uno de los puntos clave mencionados por Sturzenegger es la necesidad de revisar el marco normativo actual para eliminar aquellas leyes que, en su visión, ya no tienen relevancia o son perjudiciales para el ejercicio de la libertad.
En su cuenta de X, el ministro expresó: “La Ley Hojarasca enviada por el presidente Javier Milei al Congreso propone eliminar una cantidad de legislación vetusta y sin aplicación práctica”. En este sentido, el proyecto busca interpelar la razón por la cual estas leyes aún se encuentran vigentes y por qué el sistema no las ha derogado con anterioridad.
Las 6 razones por las que el Gobierno busca derogar 70 leyes
El Gobierno ha identificado seis motivos principales para justificar la eliminación de estas leyes. En primer lugar, las leyes que limitan la libertad individual y restringen el derecho de propiedad figuran como uno de los principales objetivos de la reforma. Además, se apunta a eliminar trámites que se consideran inútiles o sin sentido, simplificando el sistema legal. Otro de los motivos es que algunas leyes han sido superadas o mejoradas por normas más recientes, lo que hace innecesaria su permanencia en el ordenamiento jurídico.
También se contempla la eliminación de leyes que se han vuelto obsoletas debido a los avances tecnológicos. El ministro destacó que algunas de estas normas regulaban situaciones que han cambiado drásticamente con el tiempo. Asimismo, se eliminarán aquellas leyes que establecen obligaciones para instituciones que ya no existen, subrayando la falta de sentido que tienen en la actualidad.
Por último, la Ley Hojarasca busca eliminar leyes que crean organismos con financiamiento público, cuando deberían ser autosustentables. Este tipo de entidades, según el Gobierno, ya no deberían depender de fondos del Estado, especialmente en un contexto donde se busca reducir el gasto público.
Este proyecto, según las palabras del propio Sturzenegger, tiene como meta “lograr un cuerpo jurídico más pequeño, más ordenado y, por ende, más justo y una Argentina con mayor libertad”.
El Ministerio de Desregulación ha informado que entre las 70 leyes que se derogarán se encuentran algunas promulgadas en gobiernos de distintos períodos históricos, abarcando desde la presidencia de Isabel Perón hasta la de Cristina Fernández de Kirchner.
Para avanzar en su aprobación, el Gobierno ha iniciado conversaciones con diferentes bloques políticos, incluidos los diputados de La Libertad Avanza, del PRO y del MID, para asegurar los apoyos necesarios. Este lunes, estaba prevista una reunión en Casa Rosada con legisladores para definir los detalles del proyecto.
