Morena Domínguez fue asesinada el miércoles por motochorros que la golpearon y le robaron el celular cuando estaba por entrar a una escuela en Lanús, Buenos Aires. El crimen conmovió a todo el país y decenas de personas se acercaron a despedir los restos de la pequeña que fueron velados en la casa de su papá.

En el domicilio colgaron coronas y carteles de pedido de justicia. “Quisiera que los políticos se ocupen de la inseguridad, esto ya no tiene vuelta atrás”, dijo la abuela paterna de la nena asesinada a los medios porteños.

La fiscal Silvia Bussano, a cargo de la investigación por el homicidio de Morena, aseguró que en la causa existen pruebas suficientes para sostener que los dos hermanos de 25 y 28 detenidos por el caso “son los autores del hecho”, en tanto que aclaró que no está acreditado que un adolescente de 14 años se haya autoincriminado inicialmente en el hecho.



El coche fúnebre paso por la escuela de Morena, donde fue despedida por sus compañeros, quienes lloraban desconsoladamente por la pequeña.





