Mauricio Macri cruzó a Cristina Kirchner, luego de que la vicepresidenta vinculara al macrismo con los bolsos con 9 millones de dólares llevados a un convento por el ex funcionario kirchnerista, José Lopez.

“Hoy me decían en la Bolsa que tenían dudas si López había sido ministro mío o de ella, porque es tal la confusión que ha tomado esta mujer que ha mezclado todo con todo”, afirmó Macri en una entrevista en Córdoba, donde acudió a un acto organizado por la Bolsa de Comercio. 

En su intento de relacionar ese hecho de corrupción con Macri, Cristina había mencionado que el dinero que López llevó a un convento había pasado antes por el banco Finansur, que por entonces pertenecía a Jorge Sánchez Córdova, un dirigente que ligó al macrismo por vínculos del fútbol.

“Son todas cosas inconexas, no tienen sentido. Sánchez Córdoba es un señor que tenía un banco, que se lo vendió a Cristóbal López, dicho sea de paso, en la época kirchnerista, y que antes, muchos años antes, estuvo en la comisión directiva de Boca entre 30 personas y vino porque era hincha de Boca. ¿Qué tiene que ver? Ella que explique lo que tiene que explicar de las acusaciones que hizo Luciani, no que mezcle y manosee gente”, sostuvo en declaraciones a El Doce de Córdoba, en referencia a otra de las personas que la Vicepresidenta nombró como “macristas”.

Por otra parte, en defensa de su amigo Nicolás Caputo, uno de los principales apuntados por CFK, sostuvo que “estuvo muy lejos de formar parte” de la corrupción en la obra pública.

“¿Y Caputo formó parte de la fiesta de la obra pública del kirchnerismo?”, repreguntó uno de los periodistas presentes en el piso. “No, de la constructora de Caputo el 90% era construcción en el sector privado, amén de que en mi gobierno vendió la constructora. Cuentenmé en cuántos países del mundo pasa que un amigo del Presidente tiene una constructora y la vende cuando ese Presidente gana. Somos muy distintos”, contestó Macri.