Horacio Pitrau fue desplazado como subsecretario de Trabajo luego de que se desatará en el seno del Gobierno nacional una nueva controversia sobre la estrategia para enfrentar a la Confederación General del Trabajo, que ha resistido los cambios en las leyes laborales. La salida de otro funcionario se activó a partir de una foto.

La imagen es la que el Gobierno logró con un histórico gremialista que, en un primer momento, se interpretó como de señal de apoyo a la gestión de Javier Milei. Se trata de Armando Cavalieri, de los mercantiles, que se reunió con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, mientras la CGT levantaba las lanzas para ir a la guerra presentando el amparo contra el DNU.

De esa reunión, Cavalieri no sólo aseguró que estaba de acuerdo con una idea plantada en el decreto sobre el reemplazo de las indemnizaciones por un fondo común al estilo Uocra. También le pidió a Pettovello que hiciera una aclaración sobre las cuotas solidarias, el sistema con el que los gremios también recaudan a través de los convenios colectivos. Este punto había quedado también derogado por el decreto, ya que estipuló que sólo puede cobrarse si hay consentimiento explícito de los trabajadores.

Por ende, desde la cartera de Trabajo que maneja Omar Yasín le dieron una señal a Cavalieri, que maneja el mayor gremio del país -1.200.000 afiliados-. Le aseguraron que podía emitirse un dictamen de interpretación, que le permitiría al gremio seguir cobrando esa cuota solidaria.

Este aval generó revuelo en el Gobierno, que considera que tiene que enfrentar a la CGT en lugar de negociar con los popes. Uno de sus críticos fue Federico Sturzenegger, el economista que estuvo a cargo de confeccionar el decreto que pretende desregular la economía.

Como el Gobierno no quiere negociar con la CGT, que logró que la Justicia Federal frene momentáneamente la parte de las reformas laborales, desde la Jefatura de Gabinete a cargo de Nicolás Posse resolvieron que Yasín encontrara un responsable.

El eyectado, entonces, fue Pitrau, uno de los funcionarios que servía como puente con los gremialistas por su experiencia, pero que terminó siendo el fusible que saltó. Lo llamativo es que, aunque estaba operativo, Pitrau no estaba designado en el cargo.

Con información de Infobae.