Las universidades públicas de todo el país convocaron para el 2 de octubre una nueva marcha universitaria en contra del veto a la Ley de Financiamiento Universitario por parte del presidente Javier Milei. A este reclamo se suma la petición de los docentes de mejores salarios. Ante este escenario, el Gobierno analiza una estrategia para desmovilizar la marcha.

La Secretaría de Educación, a cargo del Ministerio de Capital Humano, presentará en los próximos días una oferta salarial a los docentes. El objetivo del Ejecutivo es mostrar que están abiertos al diálogo y en busca de una solución. Sin embargo, todo parece indicar que desde CONADU rechazarán la oferta.

Por ello, en Casa Rosada consideran que los reclamos de los rectores y de los docentes son más políticos que económicos. Esta actitud molesta al propio Milei, quien continúa firme en su postura de mantener el veto total a la Ley de Financiamiento.

El Gobierno es consciente de que se expone a una nueva marcha, como sucedió a finales de abril, pero sostienen que no pueden dar marcha atrás con el veto, ya que sería perjudicial para el futuro de la gestión.

Si hacemos un veto parcial, vienen por todo, nos pasan por arriba. Y empiezan a aprobar más leyes para desfinanciarnos“, analizaron desde el entorno de Milei.

La intención de la cartera que encabeza Sandra Pettovello es lograr un acuerdo con los docentes universitarios. En caso de alcanzarlo, sostienen que habrá un impacto en la movilización, y si los gremios llegan a rechazar la propuesta, quedarían expuestos ante la sociedad.

Vamos a explicarle a la gente lo que ofrecemos, porque es mentira que no haya canales de diálogo. Pero seguramente los gremios docentes lo van a rechazar, pese a que la oferta está por encima del promedio de aumento de los empleados públicos”, expresó un funcionario del Ministerio de Capital Humano.

El miércoles por la tarde, la cartera social emitió un comunicado en el que destaca que en las reuniones mantenidas con los rectores y gremios han demostrado su compromiso de entregar un aumento salarial del 76.1%.

De igual manera, el oficialismo cree que un posible rechazo le “vendría bárbaro“, ya que la sociedad “se dará cuenta de que es un reclamo político”. Además, la CGT confirmó que se sumará a la marcha universitaria, y desde el entorno de Milei aseguraron que “es favorable que el palco se llene de gremialistas desprestigiados”.