La Confederación General del Trabajo ya resolvió que se movilizará para el 1 de mayo, mientras analiza si prepara otro paro nacional antes del Día del Trabajador. Esa medida de fuerza todavía no tiene fecha.
La mesa ampliada de la central obrera resolvió volver a reunirse el jueves 11 para determinar la modalidad de acción que elegirán para llevar el conflicto a la calle contra el gobierno de Javier Milei.
“Una de las movilizaciones será el 1° de mayo, pero previamente habrá actividades que se confirmarán el jueves 11 en la reunión de Consejo Directivo“, aseguró Héctor Daer, una de las cabezas de la CGT.
El titular del gremio de la Sanidad aseguró que la protesta no solamente es por los despidos en el Estado nacional que está llevando adelante la Casa Rosada, sino también por el rol del Estado en medio del proceso de ajuste.
“No descartamos nada, ni paro ni movilización, habrá actividades de acá a fin de mes -advirtió Daer-. El 1° de mayo haremos una gran movilización también. Por respeto al Consejo Directivo, y para sostener la unidad a rajatabla, la decisión tenemos que tomarla todos los sectores“, explicó en conferencia de prensa.
Los principales referentes de la CGT no se veían desde hace dos meses para discutir cómo seguía el plan de lucha en descontento contra las medidas tomadas por Milei. Pero también en la central obrera hay un ala dialoguista y otro sector más duro que presionaba para definir la fecha de un nuevo paro nacional.
La división interna en la cúpula se marcó claramente: para algunos gremialistas, el Gobierno tiene suficiente aval de la sociedad para avanzar en su plan de recortes, aunque aceptaron la necesidad de volver a movilizarse. Pero el ala dura volvió a plantear un nuevo paro por 24 horas para fines de abril o principios de mayo.
La tensión marca también a la CGT. El histórico Luis Barrionuevo -Gastronómicos- había pedido la renuncia de la cúpula para elegir nuevas autoridades. De igual manera, no prosperó su moción para llamara un plenario de secretarios generales y definir la hoja de ruta.
Con todo, también se renovó el rechazo hacia el decreto de necesidad y urgencia 70/23, que fue objetado en la Justicia por los gremialistas y lograron frenar el capítulo de las reformas laborales que pretendía Milei. En ese punto, pidieron extremar contactos con gobernadores y legisladores nacionales para que se rechace el DNU y evitar la restitución del Impuesto a las Ganancias a través de la nueva ley Bases.
Como no hubo acuerdo, volverán a reunirse el jueves 11 en el Consejo Directivo para precisar cuándo será el próximo paso y de qué manera.
Con información de La Nación y TN.
