Javier Milei en el ex CCK.

Javier Milei volvió a encender la polémica con sus declaraciones durante el cierre de las Jornadas Monetarias y Bancarias organizadas por el Banco Central, que se celebró en el Palacio Libertad (ex CCK). En un extenso discurso que incluyó una defensa de su plan económico y una exposición sobre teoría monetaria, el mandatario lanzó duras críticas a ciertos sectores de las universidades públicas, asegurando que “defienden sus curros”. Además, celebró el dictamen de la Procuración del Tesoro que habilita a la Sigen para controlar los fondos presupuestarios destinados a las casas de altos estudios: “Los chorros están en peligro”, advirtió.

El presidente reafirmó su compromiso con el equilibrio fiscal, insistiendo en que resistirá cualquier intento de romper las cuentas públicas, aun cuando las presiones vengan desde sectores sensibles como las jubilaciones o el sistema universitario.

Vamos a resistir todo lo que haya que resistir”, subrayó. Además, aseguró que está dispuesto a vetar cualquier ley aprobada por el Congreso que implique un impacto negativo en las finanzas del Estado, independientemente del costo político que eso conlleve.

“Si tengo que vetar a los jubilados, a los farsantes que defienden sus curros a través de la figura de las universidades con grandes mentiras, lo voy a hacer”, sentenció el Presidente.

El jefe de Estado también quiso aclarar que, a pesar de sus fuertes críticas, “nunca se puso en duda la universidad pública ni el no arancelamiento”, aunque recordó que “gratis no es nada”.

En ese sentido, apuntó que su Gobierno no cederá a las presiones políticas que busquen desviar el rumbo del equilibrio fiscal, afirmando que “no vamos a tolerar que nos quiebren el brazo sobre el equilibrio fiscal ni ese daño sobre los argentinos por ese grupo de delincuentes que no quieren ser auditados”.

El tema de la economía fue otro eje central de su intervención. Milei describió la situación actual de la inflación, asegurando que la “verdadera” se encuentra entre el 13% y el 25% anual, más allá de los números oficiales del Indec.

Explicó que una parte de la inflación es inducida, relacionada con la tasa de devaluación y la inflación importada, mientras que la inflación mayorista se ubica en el 2,1%. “Si yo sacara el crawling (el ritmo de devaluación mensual del tipo de cambio), automáticamente tengo solo 1 por ciento”, explicó el mandatario.

Con respecto al cepo cambiario, el libertario evitó dar una fecha exacta para su eliminación, afirmando que la decisión dependerá de la convergencia de varios factores económicos, entre ellos la reducción del riesgo país y la estabilización de la inflación.

Sin embargo, se mostró optimista sobre el futuro económico del país, anticipando una “furia de inversiones” una vez que las condiciones estén dadas. “Vamos a un esquema de tipo de cambio flexible”, reveló, haciendo referencia a la posible implementación de un sistema de cambio flotante como el que existió durante el gobierno de Cambiemos.

El presidente también señaló que, una vez resueltos los problemas estructurales de la economía, el país podría experimentar un “milagro económico” en el mediano plazo. Según Milei, si Argentina mantiene el rumbo económico actual durante los próximos años, podría ver un importante crecimiento sostenido, respaldado por las inversiones extranjeras y la estabilidad monetaria.

Fuente: con información de Infobae.