La Cámara Federal de Casación Penal sentenció este jueves que la República Islámica de Irán fue la responsable de los atentados en la Embajada de Israel, ocurrido en 1992, y de la sede de la AMIA, en 1994. En ambos casos, fueron ejecutados por la organización terrorista Hezbollah.
El fallo también calificó a la voladura de la AMIA como un crimen de “lesa humanidad“, por ello, es imprescriptible. La sentencia le permitirá a Argentina demandar formalmente a Irán por ambos ataques terroristas.
Casación lo sostuvo en dos fallos que dejaron firme la absolución de Carlos Telleldín por el atentado a la AMIA. Además, redujo las condenas de algunos acusados del encubrimiento durante la investigación.
El tribunal estableció que el ataque a la AMIA fue organizado, planificado, financiado y ejecutado por organizaciones terroristas que están vinculadas a un Estado, como es el caso de Hezbollah.
La sentencia, a cargo de los jueces Carlos Mahiques, Diego Barroetaveña y Angela Ledesma, también incluye una significativa definición sobre el derecho a la verdad de las víctimas y sus familiares, como también a la posibilidad de que demanden a sus autores.
Mahiques da la pauta de que esa acción podría ser llevada adelante por el Estado a través de un tribunal arbitral o por la Corte Internacional de Justicia, que es el máximo órgano judicial de las Naciones Unidas.
Por otro lado, hay una exhortación en dos sentidos. Uno, hacia los jueces que tienen a su cargo las causas relacionadas que todavía están en trámite. El tribunal les pidió mayor celeridad. Y, dos, al Ejecutivo y al Legislativo, para que definan políticas públicas relacionadas con el proceso de ausencia y la creación de agencias federales que investiguen delitos complejos como el terrorismo.
El fallo de Casación tiene efecto jurídico importante en el plano mundial, ya que desde el año pasado la Corte Interamericana de Derechos Humanos analiza si Argentina es condenada por la falta de justicia en el atentado con la mutual israelita, en respuesta a un reclamo hecho por Memoria Activa, la agrupación de familiares de víctimas del ataque terrorista.
Los atentados
La Embajada de Israel, ubicada en la calle Arroyo al 916, fue volada el 17 de marzo de 1992 a las 14.47. Por el ataque, murieron 22 personas, entre ellos, nueve empleados y funcionarios, tres albañiles, dos plomeros, un taxista, tres peatones, un sacerdote -de una iglesia contigua- y tres ancianos de una residencia en las cercanías.
La AMIA fue impactada por un coche bomba el 18 de julio de 1994 a las 9:53. Su sede estaba en la calle Pasteur al 633 y la carga explosiva que llevaba la camioneta que impactó contra su frente mató a 85 personas.
Con información de Infobae y La Nación.
