Los explosivos audios de la diputada Fernanda Vallejos contra el presidente Alberto Fernández, al que trató de “ocupa”, “mequetrefe” y “atrincherado”, entre otras cosas, siguen dando que hablar y sus consecuencias aún no están claras.
“No fue un compañero quien filtró nada. No sabemos cómo robaron una conversación privada. Deberá investigarlo la justicia”, respondió este sábado la propia legisladora kirchnerista a un usuario de Twitter.
Sin embargo, otras fuentes destacan una versión diferente que apunta a que Vallejos se enteró el pasado miércoles que sus fuertes mensajes de voz, enviados a un grupo de chat, ya circulaban fuera de ese ámbito al que la dirigente ultraK consideraba “íntimo” y “confiable”.
Según publicó el diario Clarín, se tratá de uno de los tantos grupos de Whatsapp que integra Vallejos con dirigentes de distintos lugares del país. La filtración habría llegado “desde Entre Ríos”.
“El error fue de ella, sin dudas, pero era una charla en gente muy pero muy cercana. El miércoles al mediodía comenzó a circular el audio por fuera del grupo, pero no llegó a viralizarse demasiado. Y se pensó que quizá no llegaba a los medios. Se está terminando de reconstruir el camino para que lo tuviera Clarín, pero el ‘traidor’ ya está identificado“, le dijeron a ese medio fuentes que están al tanto de investigación interna.
“Fue un momento de enojo y debilidad de Vallejos, en el que confió en un grupo de personas para hablar. Pero ella dijo en privado, y con palabras que no corresponde, críticas que ya había hecho en público”, agregó otro dirigente.
Si bien ya está identificado el “traidor” de la filtración, a Vallejos le faltaría al menos uno de los eslabones de la trazabilidad. De todas maneras la diputada adelantó que realizará una presentación judicial: “Habría que preguntarle a Clarín de dónde y cómo los recibió. Le vamos a pedir a la justicia que pregunte”, señaló a través de Twitter.
