El vuelo de Aerolíneas Argentinas que arribará este viernes por la tarde, aproximadamente a las 14.30, al aeropuerto de Ezeiza proveniente de Rusia traerá 330 mil dosis de la Sputnik V.
En medio de la escasez de vacunas contra el coronavirus, el gobierno nacional y el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), vinculado a la fabricación y distribución de las Sputnik, mantuvieron en secreto el volumen del cargamento que partió desde Moscú para no generar falsas expectativas.
Pero este viernes pasadas las 11 de la mañana, y luego de casi 48 horas de misterio, el Ministerio de Salud confirmó la cantidad de ampollas que llegarán al país.
Con la llegada de estas 330.000 nuevas vacunas, el país contará con 4.380.540 de dosis, mientras que este viernes se superarán las 3 millones de dosis aplicadas en todo el territorio nacional.
La totalidad de las dosis que llegarán son del componente 1 de la vacuna. Es decir, el primero se aplica de los dos que completan el tratamiento de inmunización con la Sputnik V. En principio serán destinadas a inmunizar a adultos mayores.
En tanto, Aerolíneas Argentinas ya prepara un nuevo vuelo que partiría este fin de semana rumbo a Moscú. Falta que se ajusten algunos detalles para confirmar cuándo despegará y cuántas vacunas traerá.
A estos dos arribos hay que sumarles los 3 millones de dosis de la china Sinopharm que deberían estar en la Argentina la próxima semana.
A diferencia de la Sputnik V, el desarrollo de Sinopharm sólo puede ser aplicado a personas de entre 18 y 59 años. Por eso, estará destinado a completar la campaña de inmunización de docentes y de personal estratégico.
Este jueves Alberto Fernández habló en una sorpresiva cadena nacional, a un año del anuncio del comienzo de la cuarentena, para justificar la falta de vacunas en el país.
“¿Está resultando todo tal como esperábamos? No”, reconoció el Presidente. Y agregó: “Sólo 18 países han recibido el 88% de las vacunas que se han distribuido hasta ahora. La gran mayoría de los países está en un gran desierto, con pocas vacunas o sin ningún acceso a ellas. Además, hay un retraso global en la entrega de vacunas. Hay problemas de producción, logísticos, de insumos, ante una complejidad absolutamente excepcional”.
