El Gobierno de Javier Milei anunció este jueves la disolución del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA). El organismo descentralizado estaba bajo la órbita de la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Economía. El cierre del área se da luego de que el Ejecutivo realizara una auditoría en el que comprobó varios incumplimientos de obras y proyectos sin terminar.
Mediante el decreto 1020, la motosierra de Milei disolvió al ente encargado de realizar obras de agua potable para él todo el país y garantizar el servicio del mismo. Pero desde la cartera que encabeza Luis Caputo detectó que estos proyectos de materia hídrica estaban divididos entre diferentes organismos y determinó “la necesidad de cerrar el ente con el objetivo de administrar de manera más eficiente los fondos públicos”.
El documento cuenta con la firma del propio Caputo y del jefe de Gabinete, Guillermo Francos. El texto señala que la disolución el organismo quedará efectiva en los próximos 30 días y que sus recursos materiales y financieros serán transferidos al ámbito de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la misma Secretaría de Obras Públicas.
A su vez, el Ministerio de Economía confirmó que la Ley N.º 24.583 y el Decreto N.º 107/97, que originalmente reglamentaban las funciones y estructura del ENOHSA, quedarán derogados apenas se cumpla el mes establecido en la publicación.
“Esta administración ha tomado desde el inicio de su gestión distintas medidas tendientes a ordenar y equilibrar las cuentas públicas, transparentar el gasto y lograr que los recursos disponibles se dirijan a quienes más lo necesitan”, remarca el decreto.
En la misma línea, en Casa Rosada enfatizaron que el cierre del ENOHSA forma parte de la estrategia de continuar con la reducción del gasto púbico y de mantener el equilibrio fiscal. Por este motivo, explicaron que la clausura del organismo era vital para evitar que se prolongue la superposición de funciones entre varios entes estatales.
Respecto a la auditoría, la cartera económica reveló que 32 de las 158 obras en ejecución cuentan en su “documentos de la contratación o la ejecución de la obra faltantes, insuficientes o inexactos”, y “falta de información indispensable” por parte del ente ejecutor. A esto se suman seis construcciones paralizadas por falta de rendición de sus cuentas.
A su vez, advirtió que se adeudaban certificaciones de obra en 24 proyectos, así como documentación referida a esas certificaciones, y hubo una “alteración de la periodicidad prevista para la certificación de obra y/o del avance físico establecido en el Plan de Trabajos vigente”.
Respecto a los diferentes programas que contaba el ENOHSA, contaban con obras que estaban entre el 14 al 18% de ejecución. A excepción del Plan Argentina Hace, con el 35.29% de fondos ejecutados.
