Encontraron el cuerpo de Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que estaba desaparecido tras el brutal choque de trenes ocurrido este miércoles en España. De esta manera, ya son dos los compatriotas fallecidos en la tragedia, junto con Ana Martina Conte Grand, una joven sanjuanina de 32 años.
Según fuentes oficiales, el cuerpo de Randazzo fue hallado tras una intensa búsqueda que se inició el miércoles por la mañana, cuando chocaron las dos formaciones que circulaban en la línea Madrid-Sevilla. El hombre, oriundo de la Ciudad de Buenos Aires, llevaba más de dos décadas viviendo en España: se había radicado allí en 2002. Trabajaba en una empresa de comunicaciones y el viaje que realizaba entre Madrid y Toledo formaba parte de su rutina laboral. Iba en el vagón número 8 del tren AVE siniestrado.
Su pareja, Sergi, y su hermano Jorge estuvieron durante horas sin recibir ninguna notificación oficial sobre su estado. Jorge se presentó en las dependencias policiales de Madrid para formalizar la denuncia por desaparición, se sometió a la toma de muestras de ADN y luego recorrió los hospitales de Toledo. En redes sociales, Sergi había lanzado un mensaje desesperado: “Llevo varias horas sin saber nada de mi pareja. Estaba viajando en el AVE accidentado, en el vagón número 8. Por favor, ayuda”.
Quien lo conocía lo recordó con cariño. Roberto Piazza, allegado desde 2017, lo describió como “un tipo supercopado, muy divertido” y contó: “Siempre nos ayudó y siempre tuvo un carácter maravilloso. Estaba trabajando muy bien, estaba en pareja con un chico nuevo”.
La primera víctima argentina identificada había sido Ana Martina Conte Grand, de 32 años, oriunda de San Juan y podóloga de profesión. La joven viajaba en el coche 7 junto a su hermano Jeremías, biólogo molecular radicado en España, que resultó herido y fue trasladado al Hospital de Toledo. Martina había viajado al país europeo junto a sus padres para conocer a su sobrino, un bebé de apenas cuatro meses, en lo que debía ser una celebración familiar por el nacimiento del pequeño. Se había formado en la Universidad de Buenos Aires y trabajaba en un consultorio en San Juan junto a otro de sus hermanos, Zacarías.
