El presidente Javier Milei está enemistado con Viviana Canosa.

El presidente Javier Milei se metió de lleno en el escándalo del momento que tiene a la periodista Viviana Canosa como protagonista, luego de haber denunciado a Lizy Tagliani con duras acusaciones.

Todo empieza con Mariana Fabbiani, conductora en América TV, que arremetió al comienzo de su programa contra Canosa. Fabbiani aseguró que “me amenazaron desde la pantalla de Canal 13”.

En su descargo, la nieta de Mariano Mores le habló directamente a Canosa: “Hablá, basta de amenazas. Decí lo que tengas que decir“, se plantó. Fabbiani también aseguró que la amenaza había sido por privado.

Hay un reflexión más profunda que amerita. La culpa no es del chancho, sino de quien le da de comer. Viviana Canosa ya sabemos lo que es, todo el medio la conoce: nació chancho, morirá chancho“, reflexionó. 

Luego encaró frases más duras: “Te conocemos, Viviana. Lo único que hiciste fue arruinarle la vida en tu espantosa y horrorosa carrera a todo el mundo, con una maldad y una crueldad sin límites“.

Pero también Fabbiani hizo hincapié en que las denuncias de Canosa se estaban dando por Canal 13. “Era una pantalla creíble“, aseguró y luego se dirigió a su director, Adrián Suar: “Adrián, ¿qué estás haciendo con la pantalla de Canal 13, hasta dónde vas a llegar?

En ese punto que dejó al descubierto la conductora de América, el presidente se metió en la pelea del momento que ya no incluye solo a Canosa y Tagliani, sino a los ejecutivos y a figuras de otros canales de la TV porteña.

Milei se montó sobre un tuit del canal que contenía ese descargo de Fabbiani y se preguntó: “¿Esto será responsabilidad de la bajada de línea del Grupo Clarín o es culpa de Suar-Codevila?

La interrogante sobre quién es el “dueño del chancho” tiene un trasfondo para el presidente. Al Grupo Clarín, el Jefe de Estado le ha cuestionado el querer quedarse con el 70% de las telecomunicaciones de Argentina, por la compra de Telefónica en acciones de Telecom. A todo esto, Milei y Canosa que en otra época eran amigos, hoy están peleados.

Esta guerra se trasluce en un tuit que el presidente tiene fijado en la cabecera de su cuenta oficial en la red social X, donde apunta contra el poderoso holding mediático.