La vicepresidenta Victoria Villarruel aprovechó su participación en la vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán para dejar la definición política más contundente desde que comenzó el distanciamiento con el presidente Javier Milei. En medio de las versiones sobre la ruptura con el mandatario, no solo reivindicó un mensaje de unidad nacional, sino que además admitió su aspiración de convertirse en presidenta en 2027.

La titular del Senado asistió por primera vez al acto frente a la Casa Histórica de Tucumán, invitada por el gobernador Osvaldo Jaldo. Compartió el escenario con Milei, aunque volvió a quedar en evidencia la distancia entre ambos. La vicepresidenta llegó en un vuelo distinto al del Presidente y el Gabinete, y una vez finalizado el discurso presidencial permaneció en el exterior del edificio mientras el mandatario ingresó junto a sus ministros.

Fue allí donde, en diálogo con la prensa, Villarruel se diferenció del mensaje de Milei y dejó entrever su propio perfil político. “Creo que el discurso que tenemos que dar es el de una unidad ante momentos difíciles de todos los argentinos“, afirmó. Luego marcó una diferencia respecto de la exposición presidencial: “El discurso del presidente es político; hoy conmemoramos una fecha que nos trasciende a todos los espacios políticos”.

Posible candidatura

La declaración más relevante llegó cuando fue consultada por su futuro político. Sin anunciar formalmente una postulación, Villarruel reconoció que aspira a ocupar la máxima magistratura.

“Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, con honestidad y con profundo patriotismo; con eso yo ya estoy hecha”, expresó la vicepresidenta, en una frase que fue interpretada como una señal de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

Al mismo tiempo, buscó despejar cualquier especulación sobre una ruptura institucional con el Gobierno y aseguró que su prioridad continúa siendo el cargo que ocupa. “Hoy por hoy, simplemente pienso en cumplir con mi deber, que es el de vicepresidente de la Nación, en un momento histórico importante“, sostuvo.

También destacó que decidió participar de la ceremonia para acompañar “al Gobierno nacional, a todos los senadores, espacios políticos y a los gobernadores”, al tiempo que reiteró su compromiso de “servir a la Argentina desde donde me encuentre”.

La interna con Milei

La aparición pública de Villarruel se produjo en un contexto de creciente tensión con el Presidente. La organización del viaje a Tucumán volvió a reflejar esa distancia: ambos llegaron por separado y tampoco compartieron actividades una vez concluido el acto oficial.

La relación entre los integrantes de la fórmula presidencial acumula meses de desencuentros. El episodio más reciente ocurrió el 20 de junio, cuando Villarruel asistió al acto por el Día de la Bandera en Rosario pese a no haber sido invitada por la Casa Rosada. Antes, tampoco había sido convocada al Tedeum del 25 de Mayo.

En ese escenario, la vicepresidenta eligió el acto patrio del 9 de Julio para enviar un doble mensaje. Por un lado, diferenciarse del tono político de Milei con un llamado a la unidad. Por otro, dejar en claro que, más allá de la crisis interna que atraviesa el Gobierno, mantiene intacta su proyección nacional y no descarta competir por la Presidencia en 2027.