A poco más de un día del crimen de Ian Cabrera, el alumno de 13 años asesinado dentro de una escuela en San Cristóbal, la investigación avanzó mientras se conocen detalles sobre la situación del agresor de 15 años, que también hirió a otros ocho estudiantes.

El tirador, al ser menor de edad y no imputable, fue trasladado a un establecimiento de resguardo cuya ubicación se mantuvo en estricta confidencialidad. Allí pasó la noche bajo custodia y acompañado por su madre, quien actúa como referente legal y afectiva en el marco del proceso.

Lo llamativo es que ni siquiera otros internos del lugar conocen su identidad, en una medida que buscó preservar su integridad y cumplir con el régimen especial que rige para menores.

Un caso bajo régimen penal juvenil

La causa está encuadrada dentro de la normativa de responsabilidad penal juvenil, lo que implicó que las medidas adoptadas son de protección y resguardo.

El fiscal regional de Rafaela, Carlos Vottero, explicó que el joven fue alojado en un centro de asistencia en la ciudad de Santa Fe pocas horas después del ataque. Además, indicó que permanecerá allí al menos hasta la audiencia prevista en los próximos días, donde se definirá cómo continuará el proceso.

La ubicación exacta del lugar es conocida únicamente por el Servicio Penitenciario, la fiscalía que interviene en el caso y la familia del menor.

Las versiones que investiga la Justicia

En medio de la conmoción social, surgieron distintas hipótesis sobre el trasfondo del ataque, entre ellas posibles situaciones de bullying o conflictos familiares.

Sin embargo, desde la fiscalía se llamó a la cautela. Vottero señaló que, hasta el momento, no hay evidencia que confirme esas versiones. “Se han escuchado muchas cosas que no coinciden con lo que surge de la investigación”, advirtió el funcionario, quien remarcó que no se descarta ninguna línea, pero que aún no hay pruebas concretas sobre esos factores.

En paralelo, la defensa del adolescente, a cargo del abogado Néstor Antonio Oroño, sostuvo que el joven habría sido víctima de acoso escolar y que atravesaba una situación personal delicada. Esa postura, por ahora, tampoco fue corroborada en el expediente.

El contexto del ataque

El hecho ocurrió en la Escuela Nº 40 “Mariano Moreno”, donde el adolescente abrió fuego con una escopeta contra sus compañeros. Ian Cabrera murió en el lugar y otros estudiantes resultaron heridos por perdigones.