Foto: El Sol.

El Senado de la Nación decidió suspender sin nueva fecha la sesión prevista para tratar la Ley de Ficha Limpia, una iniciativa que cuenta con amplio respaldo político y el aval de la Casa Rosada, pero que no logró consolidar los 37 votos necesarios para su aprobación definitiva.

El proyecto, que ya fue aprobado en Diputados, busca impedir que personas condenadas por delitos graves accedan a cargos electivos. Sin embargo, se enfrentó a trabas políticas y técnicas que impidieron su avance.

La postergación fue formalizada el martes por la noche mediante una nota firmada por legisladores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y el interbloque Provincias Unidas, quienes argumentaron la necesidad de evitar riesgos legislativos en un contexto de alta conflictividad social. Las movilizaciones sindicales previstas para la jornada y el paro nacional convocado para el día siguiente terminaron por completar el escenario de dilatación.

Desde el oficialismo reconocen que la sesión fue convocada de manera apurada, apenas horas después de una doble derrota del Ejecutivo en la Cámara alta por las candidaturas a la Corte Suprema.

La iniciativa por Ficha Limpia, en cambio, había logrado generar consensos amplios, aunque débiles. La falta de definición de algunos senadores clave, como los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, sumada a la oposición cerrada del kirchnerismo, impidió alcanzar la mayoría calificada requerida.

Además, surgieron diferencias técnicas desde bloques dialoguistas como la UCR, que plantearon la necesidad de ampliar el alcance del proyecto incluyendo más delitos y limitaciones para cargos no contemplados en la versión original. Esto generó tensiones dentro del oficialismo, que teme que cualquier modificación devuelva el texto a Diputados, postergando aún más su eventual sanción.

La vicepresidenta Victoria Villarruel, titular del Senado, evitó firmar la resolución de postergación, que finalmente fue rubricada por el presidente provisional Bartolomé Abdala. En los pasillos legislativos, la sensación es de desgaste. Tras el traspié con el proyecto de $LIBRA en Diputados, el oficialismo vuelve a sufrir una derrota táctica que refleja la fragilidad de sus mayorías y la dificultad para consolidar su agenda parlamentaria.