En la clausura de la Cumbre Iberoamericana en Portugal, Cristina Kirchner volvió a cuestionar la validez de las elecciones en Honduras y se quejó por lo que llamó un “doble estándar” para evaluar los comportamientos de los líderes de la región según su orientación ideológica.

“El respeto a la libertad no es de derecha ni de izquierda”, fue la síntesis de la postura que expuso ante sus pares de España y de la región.

“Quiero invitarlos a no tener un doble estándar o un comportamiento binorma según el posicionamiento ideológico de quien toma determinada postura. El tratamiento debe ser igualitario para todos”, comenzó la Presidenta.

Enseguida, avanzó con un contraste. “Pareciera ser que el derecho es más observable y necesario de acatar si la orientación ideológica está un poco más a la centro izquierda. Si está más a la centro derecha pareciera que se puede acatar un poco menos”. Y remató: “El respeto a la libertad no es de derecha ni de izquierda”.

Aunque Cristina Kirchner evitó dar nombres, sí habló de “otras situaciones de referéndum” en el continente, con lo que parecío que estaba refiriéndose a Hugo Chávez.