El Papa Francisco continúa recuperándose en la Casa Santa Marta con un cuadro clínico estable y progresivas mejorías tanto en su motricidad como en su capacidad respiratoria, según informó este sábado el Vaticano.

Si bien el Pontífice permanece en convalecencia, se mantiene activo en su labor pastoral y diplomática, aunque delegó la dirección de la misa del Domingo de Ramos en el cardenal argentino Leonardo Sandri.

Según la parte médico oficial, el Santo Padre sigue utilizando oxígeno de alto flujo, aunque “de forma residual” y con fines estrictamente terapéuticos. Los análisis de sangre recientes fueron positivos, al igual que la evolución de su estado pulmonar, lo que refuerza el optimismo en torno a su salud. A pesar de estas señales alertadoras, su presencia en las celebraciones litúrgicas de Pascua aún no está confirmada.

El Papa ha retomado parte de su agenda habitual, recibiendo a altos funcionarios de la Curia Romana. En los últimos días, mantuvimos encuentros con el sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Edgar Peña Parra, y con el arzobispo Paul Richard Gallagher, encargado de las relaciones exteriores del Vaticano. Además, recibió en audiencia privada al rey Carlos III del Reino Unido y la reina Camila, encuentro que inicialmente había sido cancelado.

A pesar de las limitaciones propias del proceso de recuperación, Francisco mostró su voluntad de continuar en contacto con la comunidad. “El hecho de que esté en convalecencia no significa que no pueda salir”, señaló la Oficina de Prensa del Vaticano. El Pontífice pidió ser llevado a la basílica de San Pedro para rezar y saludar a los fieles, gesto que fue interpretado como una señal de su fortaleza espiritual.