A la espera de definiciones que determinen cómo será la participación de las Fuerzas Armadas en las operaciones contra el narcotráfico en Rosario, uniformados manifestaron su fuerte malestar al ministro de Defensa, Luis Petri. Las malas condiciones laborales y salariales, serían el principal motivo.

Según indicaron desde Clarín, existe inquietud por parte de los militares por tener que involucrarse en la guerra contra el narco terrorismo. Los generales le habrían planteado a Petri y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Xavier Isaac, que no quieren que sus uniformados toquen “a un solo civil” en Rosario.

Sin embargo, el enojo creciente tendría que ver con que el gobierno actual aún no comenzó a pagarles la equiparación de los sueldos con los de la fuerza de seguridad, en base a lo que se dispuso el año pasado.

A esto se le suma el recorte de Economía en el presupuesto para el Fondo Nacional de la Defensa y molestias porque el jefe del Ejército, Carlos Alberto Presti, quiere comprar vehículos Stryker a los Estados Unidos en lugar de los Guaraní a Brasil, que ya estaban comprometidos.

A pesar de la disconformidad, los uniformados cumplirán con todo lo que se ordene para que las Fuerzas Armadas puedan sumarse al Comité de Crisis.

Con información de Clarín.