El Gobierno postergó por tercera vez en el año la actualización del impuesto sobre los combustibles líquidos, que debía comenzar a regir el jueves, y la pasó para el 1° de octubre próximo, con el objetivo “de asegurar una necesaria estabilización y una adecuada evolución de los precios”. 

La decisión fue adoptada a través del decreto 561/2022 publicado este miércoles en el Boletín Oficial. Se trata de los gravámenes a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC). La misma empezará a regir a partir del 1° de octubre inclusive.

Si bien los incrementos debían aplicarse desde el 1° de septiembre, el Ejecutivo decidió volver a postergar su implementación para evitar el aumento en la nafta (sin plomo, virgen y gasoil) y el impacto sobre el índice de inflación.

Con este decreto, se encuentran pendientes las actualizaciones correspondientes a los cuatro trimestres de 2021, postergadas a fines de febrero al 1° de junio, que se realizarán en octubre; y las del primero y segundo trimestre de este año que quedaron para el 1° de enero de 2023.

Esta medida se destaca luego del último incremento que realizó YPF el pasado 21 de agosto, cuando anunció una suma en el precio de combustibles. Los nuevos valores en naftas y gasoil tuvieron un incremento promedio de 7,5%, que involucra un 8,5% para las naftas y un 6% para el gasoil.

Ante la implementación de nuevos precios en sus productos, la empresa aclaró que “YPF continuará realizando sus mayores esfuerzos productivos y logísticos para sostener el abastecimiento en el mercado nacional en un contexto de sostenidos récords históricos de demanda”.

“Tratándose de impuestos al consumo, y dado que la demanda de los combustibles líquidos es altamente inelástica, las variaciones en los impuestos se trasladan en forma prácticamente directa a los precios finales de los combustibles”, indicó la norma.

Por eso, se subrayó que “en línea con las medidas instrumentadas hasta la fecha y con el fin de asegurar una necesaria estabilización y una adecuada evolución de los precios, resulta razonable postergar para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil los efectos de los incrementos en los montos de impuesto”.