Desde el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), dependiente de la Subsecretaria de Ambiente de la Nación, se buscó consolidar los recursos para afrontar la complicada temporada alta de incendios forestales.
Principalmente, el trabajo del SNMF se concentró en fortalecer las capacidades de las jurisdicciones, responsables de acudir en primera instancia en caso de un incendio forestal, rural o urbano.
Durante los últimos meses, el servicio implementó un ciclo de capacitaciones destinado a más de 1.000 efectivos en varias jurisdicciones repartidas en 15 provincias, entre ellas Mendoza, y distintos parques nacionales. El eje principal de estos cursos está enfocado en contenidos teóricos, prácticos y físicos.
Según notificaron fuentes oficiales, en estas capacitaciones se impartieron contenidos sobre: El uso de motosierras; Comprensión del índice meteorológico de peligro de incendios; Uso de motobombas; Meteorología aplicada en la evolución del comportamiento de las llamas; Cartografía; Investigación de las causas de los incendios; Implementación de medios aéreos y la utilización del radioperador de emergencias.

Jorge Helder, director nacional de SNMF, describió que este ente “trabaja de manera continua en la prevención, evaluación y análisis de situaciones relacionadas con incendios, incluso antes de que ocurran“.
De esta manera, Helder definió que los trabajos del servicio están enfocados en actuar en primera instancia de forma preventiva, con el fin de evitar que los incidentes ígneos lleguen a producirse. Sobre esto destacó que, “aunque la gente suele notar nuestra labor solo cuando hay incendios, trabajamos todos los días del año“.
El trabajo de este ente nacional se coordina con organismos regionales, para planificar y minimizar los impactos ambientales, y asegurar la seguridad de los civiles afectados y los combatientes que se presenten en la zona.
Estos efectivos de los distintos cuerpos de bomberos, cuentan con el apoyo aéreo de unas 22 aeronaves, que se reparten por todo el territorio nacional.
La reconfiguración y afianzamiento de las fuerzas de combate en caso de incendios de todo tipo, nace de la necesidad de evitar incidentes como el ocurrido en el Parque Nacional Los Alerces, un dantesco incendio que se mantuvo activo por casi dos meses en la provincia de Chubut.
Este incendio significó la destrucción total de casi 7.000 hectáreas del bosque patagónico. La colosal repercusión que tuvo llego a alertar a entes internacionales como la UNESCO, que manifestó su preocupación por la gran cantidad de flora y fauna que fueron arrasadas por las llamas.
