La ministra de Trabajo, Raquel “Kelly” Olmos, sostuvo sostuvo que la “inflación no está descontrolada” y que los sindicatos tendrán que adecuar sus expectativas salariales en torno al 60% anual previsto en el Presupuesto.
En ese sentido, la titular de la cartera laboral a cargo de la supervisión de las paritarias remarcó que el Gobierno ha logrado adelantarse a los índices de inflación mensual y señaló que están “en un rango entre 5 y 6%” y remarcó que su cartera marcó un récord en el trabajo formal al registrar a 100 millones de trabajadores.
En ese marco, afirmó que hay “dos aspectos muy influyentes en la alta inflación que estamos transitando” que son “la inercia y las expectativas”.
“La inercia tiene que ver con una cultura que los argentinos desarrollamos para defendernos de estos procesos inflacionarios. Y las expectativas son las que intentamos moderar cada vez que hay una disparada inflacionaria el Gobierno ha actuado convocando a las partes”, indicó Olmos.
Además, sostuvo que la inflación está incorporada en el contexto cultural y culpó al macrismo por la destrucción del poder adquisitivo de los argentinos. “En tres de los cuatro años del Gobierno anterior se deterioró la cantidad de empleo y se demolió la capacidad adquisitiva de los salarios”, señaló.
Olmos señaló que el Gobierno no tiene como objetivo que el salario sea el ancla inflacionaria. “Se trabaja con el diálogo tripartito; hay intereses divergentes que se expresan en conflicto, pero mayoritariamente se ha organizado en base a acuerdos”, opinó.
La ministra remarcó que los aumentos no los otorga el Gobierno, sino que los negocia con los gremios y destacó el acuerdo que lograron con los docentes del 35.5%.
“Los docentes que comienzan cuentan con un piso de 130 mil pesos en todo el país” y que “eso implica que el Estado nacional va a asistir a aquellas provincias que no pueden alcanzarlo”.
