El Gobierno nacional ultima los detalles para prorrogar, al menos hasta el 31 de diciembre, la emergencia en el sector de la energía eléctrica, una medida que busca garantizar la continuidad del servicio mientras avanzan las obras de infraestructura destinadas a reforzar el sistema. La actual declaración venció el 9 de julio y el nuevo decreto sería publicado entre este lunes y el martes en el Boletín Oficial.

La decisión permitirá al Ejecutivo mantener herramientas excepcionales para administrar el sistema eléctrico en una etapa de transición hacia un esquema con mayor participación privada. En contraste, la emergencia para el transporte y la distribución de gas continuará vigente hasta fines de 2026.

Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la administración nacional prorrogó en dos oportunidades la emergencia energética. El último decreto, el 370/2025, argumentó la necesidad de sostener la medida por la situación crítica del sistema eléctrico, marcada por el deterioro de la infraestructura, problemas en la estructura de financiamiento y la falta de incentivos para la inversión tanto en la oferta como en la demanda.

En el Gobierno sostienen que durante el último año se avanzó en distintas reformas orientadas a normalizar el mercado. Entre ellas destacan la revisión integral de tarifas, la implementación de actualizaciones mensuales, la redefinición del esquema de subsidios mediante un sistema más focalizado, la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), la reconcesión de las represas del Comahue y la privatización de Transener, la principal transportadora de energía eléctrica del país.

Sin embargo, el Ejecutivo considera que todavía es necesario completar una serie de obras estratégicas para reducir el riesgo de interrupciones masivas del servicio. Entre los proyectos más relevantes figuran inversiones privadas por US$650 millones en sistemas de almacenamiento de energía para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que comenzarían a operar hacia diciembre, además de otros US$700 millones destinados a incorporar más de 700 megavatios mediante baterías en siete regiones del país para reforzar el abastecimiento durante los picos de consumo.

En paralelo, la Secretaría de Energía avanza con licitaciones por alrededor de US$6.600 millones para ampliar la red de transporte eléctrico. El plan contempla 16 obras prioritarias financiadas íntegramente por el sector privado, incluyendo más de 5.600 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión destinadas a eliminar cuellos de botella y fortalecer el Sistema Argentino de Interconexión.

Entre los proyectos considerados estratégicos sobresale AMBA I, diseñado para reforzar el abastecimiento en la región que concentra cerca del 40% de la demanda eléctrica del país. También se encuentran dos líneas de transmisión de 500 kV que conectarán Mendoza y Chubut con la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de mejorar el transporte de energía desde los principales polos de generación hacia los grandes centros de consumo.