Mientras negocia un acuerdo que le permita respirar, Argentina pagó en la tarde de este miércoles el último gran vencimiento del año por US$1.892 millones al Fondo Monetario Internacional. El depósito impactó en las reservas internacionales del Banco Central, que terminaron por debajo de los US$ 40.000 millones. 

Se trata del Stand-By Agreement (SBA), que fue firmado en 2018 por la gestión de Mauricio Macri. Se trata de una señal que dio el Gobierno argentino al organismo internacional para expresar la voluntad de alcanzar un acuerdo en la negociación que mantiene, donde se busca flexibilizar los pagos a futuro.

En este marco, el próximo vencimiento se dará en enero, cuando Argentina tenga que pagar US$1.350 millones entre distintos acreedores. En febrero, otros US$594 millones, y en marzo US$8.800 millones, entre estos últimos, US$2100 que se le adeudan al Club de París. 

Con el pago de hoy a la Argentina le quedaría por saldar unos US$ 41.000 millones con el FMI, sin contar los intereses que corran hasta completar el pago. Esa es precisamente la discusión de fondo entre el gobierno y el Fondo.

Por otro lado, el Gobierno espera el informe que elaboró el organismo multilateral sobre el préstamo otorgado durante la gestión de Macri por un total de US$ 57.000, de los cuales el país recibió poco más de US$ 44.000 millones.