El Gobierno hizo público que el pasado 27 de noviembre, se intentó vulnerar la seguridad informática de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Desde este ente se aseguró que el hackeo fracasó y los datos de los principales proyectos nucleares argentinos se encuentran a salvo.
“En ningún momento estuvo comprometida la seguridad de las instalaciones nucleares y no se ha difundido información sensible”, dictó parte del comunicado.
En especial, se resaltó que la información estructural del CAREM 25 (Central Argentina de Elementos Modulares) nunca estuvo en riesgo. Este proyecto, iniciado en 1980, se trata de una central nuclear de última generación única en el mundo, que ubica al país entre los estados más avanzados en esta tecnología.
Esto último se sustenta a partir de reconocimientos internacionales, como la elección en 2005 de este proyecto dentro del top 10 más importantes, según una comisión de expertos convocados por el Departamento de Energía de Estados Unidos.

Pero las decisiones gubernamentales de la administración de Javier Milei amenazan la continuidad del proyecto a partir de los recortes en la financiación a las áreas científicas nacionales. En septiembre, desde la gerencia de CAREM tantearon detener por completo el proyecto.
Tanto la situación de financiamiento estatal actual como el intento de hackeo fueron utilizados por la oposición para criticar al Gobierno.
