El Gobierno nacional aseguró que pretende cerrar antes de fin de año la renegociación del contrato de concesión con Aeropuertos Argentina, un acuerdo considerado clave para destrabar un paquete de inversiones superior a los USD 600 millones destinado a la modernización de las principales terminales aéreas del país. Desde la Casa Rosada sostuvieron que el proceso “avanza con respaldo técnico” y negaron que el expediente se encuentre paralizado.
La definición resulta relevante para Mendoza, ya que el Aeropuerto Internacional El Plumerillo figura entre las terminales que, según las proyecciones oficiales, podrían alcanzar su capacidad operativa en el corto plazo si no se concretan las ampliaciones previstas. La misma situación se proyecta para Aeroparque, Ezeiza y Córdoba.
Mendoza, entre los aeropuertos que necesitan ampliar su capacidad
Fuentes oficiales explicaron que el crecimiento sostenido del tráfico aéreo obliga a acelerar las inversiones en infraestructura. Durante el último año, la red administrada por Aeropuertos Argentina movilizó 47,4 millones de pasajeros, un 12,6% más que el año anterior, mientras que el sistema aeroportuario nacional alcanzó un récord de 50,6 millones de pasajeros.
Ese incremento de la demanda llevó al Gobierno a advertir que varias terminales comenzarán a operar al límite de su capacidad si no avanzan las obras de ampliación contempladas dentro del plan de inversiones.
El Gobierno descarta que la negociación esté frenada
La respuesta oficial llegó luego de que trascendiera que más de USD 600 millones en inversiones aeroportuarias permanecen pendientes por la falta de definición del nuevo esquema contractual entre el Estado y Aeropuertos Argentina.
Desde la Secretaría de Transporte señalaron que el proceso continúa con la participación del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) y consultoras independientes, que analizan las proyecciones económicas y financieras para establecer una nueva ecuación contractual.
Según indicaron, el expediente incluye reuniones técnicas permanentes y el objetivo es alcanzar un acuerdo “razonable y técnicamente sólido” antes de que finalice 2026.
La pandemia alteró el contrato de concesión
El principal argumento del Gobierno para renegociar el contrato es el desequilibrio económico generado por la pandemia de COVID-19.
De acuerdo con las autoridades, en 2021 los ingresos de la concesión fueron un 50% inferiores a los proyectados cuando se prorrogó el contrato en 2020 hasta febrero de 2038. Esa diferencia, sostienen, ya no puede corregirse únicamente mediante aumentos de las tasas aeroportuarias o modificaciones en el reconocimiento de costos.
Además, remarcaron que elevar significativamente las tarifas iría en contra de la política de cielos abiertos impulsada por la administración de Javier Milei, al restarle competitividad al sistema aerocomercial argentino.
Las inversiones estarán atadas al nuevo acuerdo
El Ejecutivo también aclaró que cualquier mejora en las condiciones económicas para la concesionaria deberá traducirse en inversiones concretas y verificables, descartando la posibilidad de garantizar una rentabilidad determinada o extender automáticamente el plazo de la concesión.
Mientras tanto, las obras financiadas mediante el fideicomiso que administra el ORSNA continúan ejecutándose con normalidad. Lo que permanece sujeto al cierre de la negociación es el paquete de inversiones directas de Aeropuertos Argentina, estimado en más de USD 600 millones, que comenzará a ejecutarse una vez firmado el nuevo convenio.
Con información de Infobae.
