Juntos por el Cambio y, en especial, la Unión Cívica Radical (UCR) se anotaron este domingo un triunfo aplastante en Corrientes, la primera provincia que eligió gobernador en el año -la otra será Santiago del Estero en noviembre- donde el actual gobernador Gustavo Valdés fue reelecto por una diferencia abismal.

Con el 99% de las mesas escrutadas, Valdés alcanzó alrededor del 76,7%, mientras que el candidato peronista, Fabián Ríos, el 23,2%. Tal diferencia superior a los 50 puntos porcentuales significó un espaldarazo para el radicalismo, cuyos referentes desde temprano estuvieron en Corrientes para tratar de capitalizar este triunfo, el primero en importancia del calendario 2021.

En este sentido Valdés encabezó una conferencia de prensa para compartir su triunfo con el presidente del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo; el senador nacional Luis Naidenoff; el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales; el candidato legislativo bonaerense Facundo Manes; el diputado nacional José Cano; el exsecretario de Salud y candidato porteño Rodolfo Rubinstein; y los dirigentes Ricardo Gil Lavedra y Ernesto Sanz, entre otros dirigentes radicales de todo el país, proyectando de algún modo esta elección provincial de cara a los compromisos venideros en el país: las PASO de septiembre y las generales de noviembre.

El categórico triunfo de Valdés también demostró que el atentado del que fue víctima el diputado peronista Miguel Arias el jueves en Tapebicuá no influyó en las urnas en contra del oficialismo local. El hecho fue repudiado ampliamente, pero no tuvo efecto político.

Para el radicalismo fue un triunfo partidario más que de Juntos por el Cambio en una provincia donde volvió a pisar fuerte. También representa la posibilidad de agrandar el músculo electoral en la interna con el PRO por el liderazgo de la coalición. De ahí la presencia de los principales referentes del centenario partido, que buscaron nacionalizar la victoria radical con sus rostros.

Para el gobierno nacional la elección correntina era perdible, aunque la diferencia final es una señal de alerta para el Frente de Todos. Sin embargo la nacionalización del triunfo puede inferirse más cómo una pretensión, puesto que los factores que incidieron en el aplastante triunfo de Valdés siempre fueron locales.

De todas maneras en el búnker radical destacaron que Ríos tuvo el apoyo de la Casa Rosada y que recibió, en formato de respaldo político, la visita de un puñado de ministros como Juan Zabaleta (Desarrollo Social), Luis Basterra (Agricultura) y Jorge Ferraresi (Hábitat) que no bastó para evitar una caída durísima para el peronismo.

El temor de CFK

Si en las legislativas nacionales de noviembre el oficialismo correntino lograra otro triunfo, el Frente de Todos perderá una de las dos bancas en el Senado nacional. El candidato elegido por la vicepresidenta Cristina Fernánde de Kirchner para encabezar la boleta es Carlos “Camau” Espínola, el peronista que mejor mide en la provincia mesopotámica.

Hoy el Frente de Todos tiene 41 senadores, cuatro arriba del quórum. De perder uno de los dos legisladores por Corrientes, la cuenta baja a 40. Y el bloque oficialista corre el riesgo concreto de perder también una banca en Córdoba, Chubut y Santa Fe. Así, quedaría con 37 miembros.

Pero en las elecciones santafesinas el FdT podría quedar tercero, sin representación en el Senado. En ese caso, con 36 legisladores, CFK perdería el quórum propio y para sesionar debería negociar con bloques aliado